Educación intercultural: Diez criterios útiles para el desarrollo de programas socioeducativos en consonancia con el enfoque intercultural

Número 27. EL TEMA. 15/8/2018
Autor: Idurre Ormaetxea Salaberria, educadora social.

RESUMEN

El objetivo de este artículo[1] es ofrecer unas aportaciones útiles para diseñar, implementar y evaluar programas socioeducativos en el ámbito de la educación intercultural. Para ello, en primer lugar se expone en qué consiste el enfoque intercultural, basándose en la revisión bibliográfica pertinente y aportando algunas ideas propias. Éste enfoque educativo se basa en una forma determinada de ver y de pensar la diversidad, lo que implica distinguir “diversidad” de “diferencias” y “diversidad cultural” de “culturas diferentes”, así como entender “lo intercultural” como comunicación y relación. Finalmente, se formulan diez criterios que definen el enfoque intercultural y que pueden guiar en el diseño, implementación y evaluación de las intervenciones y en la elaboración de materiales didácticos a cualquier agente o equipo educativo interesado en desarrollar una labor socioeducativa en el ámbito de la educación intercultural.

PALABRAS CLAVE
Educación Social Diversidad cultural Diversidad Enfoque intercultural Educación intercultural


 

EDUCACIÓN INTERCULTURAL: DIEZ CRITERIOS ÚTILES PARA DESARROLLAR PROGRAMAS SOCIOEDUCATIVOS EN CONSONANCIA CON EL ENFOQUE INTERCULTURAL

 

Nota 1: Una versión en euskera de este artículo puede leerse después de la de castellano.

Nota 2: Fuente de las ilustraciones: https://thenounproject.com

 

1. EL ENFOQUE INTERCULTURAL: HISTORIA DE LA CONSTRUCCIÓN DEL CONCEPTO

Históricamente, una variedad de conceptos han tenido significados muy diversos en función del momento y del lugar. Se han utilizado conceptos como multiculturalidad, multiculturalismo, interculturalidad o interculturalismo. Se han matizado estos términos distinguiendo multiculturalismo blando y crítico (Hernández y Olmo, 2005); interculturalidad relacional, funcional y crítica (Walsh, 2010); y otros. Se ha hablado también de educación intercultural, educación multicultural, enfoque intercultural,...

Todos estos conceptos han sido utilizados en contextos geográficos e históricos tan diversos como EEUU y Canadá, Europa y Latinoamérica, en los años 60, 70, 80, 90 y s. XXI, adquiriendo significados específicos en cada caso (Antolínez, 2011).

Sin pretender entrar a explicar esta enorme diversidad de conceptos y acepciones, expondré a continuación cómo entiendo yo el enfoque intercultural, basándome en la perspectiva adquirida a lo largo del Máster Universitario Euro-Latinoamericano en Educación Intercultural y que, al mismo tiempo, se fundamenta en la perspectiva del Grupo INTER,[2] creador y responsable del citado Máster.


2. QUÉ ES EL ENFOQUE INTERCULTURAL

Aguado define la Educación Intercultural de la siguiente manera:

Enfoque educativo basado en el respeto y apreciación de la diversidad cultural. Se dirige a todos y cada uno de los miembros de la sociedad en su conjunto, propone un modelo integrado de actuación que afecta a todas las dimensiones del proceso educativo. Se aspira a lograr una auténtica igualdad de oportunidades/resultados para todos; así como la superación del racismo en sus diversas manifestaciones y el desarrollo de competencia intercultural en profesores y estudiantes” (Aguado, 1995, citada en Grupo INTER, 2006:3).

En los siguientes apartados desarrollaré esta definición, exponiendo en primer lugar cuál es la especificidad del mencionado enfoque educativo y en segundo lugar cuáles considero que son sus principios y aspiraciones fundamentales.


2.1. EL ENFOQUE INTERCULTURAL: UNA FORMA DE VER Y DE PENSAR LA DIVERSIDAD

La definición anterior habla de un enfoque educativo. Este sería el enfoque intercultural, que presentaré a continuación. La especificidad fundamental de este enfoque intercultural es que se basa en una forma determinada de ver y de pensar la diversidad.

Esto implica cuatro cuestiones básicas:


2.1.1. Diversidad vs. Diferencia.

La diversidad “es una constante humana y forma parte de la vida misma” (Aguado, 2010:15). Es un hecho, es la norma. Donde hay dos personas hay diversidad, ya que no hay dos personas completamente iguales. Desde esta visión, el concepto de diversidad no se refiere “sólo a etiquetas nacionales o étnicas, ni a grupos especiales o a minorías” (Grupo INTER, 2006:3), sino que se toman en consideración todas las variaciones individuales que componen la diversidad.

Teniendo esto en cuenta, distinguimos diversidad y diferencia porque entendemos que ésta última es “una construcción social, más concretamente una selección -siempre sesgada- de variables de diversidad cuyo objeto es generar sistemas jerarquizados y jerarquizantes” (García, Granados y Pulido, 1999:6).

Es decir, escogemos una sola o unas pocas de esas variables que forman la diversidad y según esa(s) variable(s) que hemos escogido, decimos que un@s[3] y otr@s somos diferentes. Así, agrupamos a un@s y a otr@s según estas diferencias que hemos construido y acabamos creando distancias entre un@s y otr@s. Dicho de otra manera, construyendo la diferencia creamos grupos y muchas veces contribuimos a “hipertrofiar las diferencias” (Aguado, 2010:15).
 


Además de esto,

atribuimos significados distintos a las diferencias. Valoramos algunas por encima de otras y utilizamos ese valor distinto como material para legitimizar los derechos que tenemos unos y otros, como si las diferencias fueran las razones que explicasen, por sí mismas, el acceso y el derecho de acceso a los privilegios y bienes de una sociedad” (Grupo INTER, 2006:45).

Por tanto, podemos concluir que el peligro de regirnos por estas diferencias construidas en lugar de regirnos por una visión de la diversidad como connatural al ser humano, radica en que acabamos por “justificar la desigualdad en un mundo cuya condición es la diversidad” (García, Granados y Pulido, 1999:2).


2.1.2. Diversidad cultural vs. Culturas diferentes.

En la misma línea de pensamiento, distinguimos entre culturas diferentes y diversidad cultural. Entre l@s antropólog@s, el concepto de cultura ha generado largos debates a lo largo de la historia. A día de hoy, algun@s autores/as “rechazan dicho concepto o intentan evitar su uso” (Olmo y Hernández, 2004:2), ya que entienden que el concepto de cultura tiene la consecuencia inevitable de formar categorías con las personas y, al hacerlo, cometer los siguientes errores (Olmo y Hernández, 2004):

  • Pensar que las personas que pertenecen a la misma cultura forman un grupo homogéneo que comparte las mismas creencias y valores, como si no existiesen diferencias relevantes entre ellas.
     
  • Creer que, por el mismo motivo, las personas de un grupo o cultura son significativamente diferentes de las personas que pertenecen a otra cultura, obviando las semejanzas que existen entre ellas e incidiendo en aquello que separa a los grupos humanos; creando así distancias entre bloques alejados unos de otros.

En este sentido, Abu-Lughod afirma que esta concepción de la cultura, por categorizadora, resulta en un “encarcelamiento continuo de personas […] en tiempo y lugar” (Abu-Lughod, 2012:141) y que “opera muy parecido a su predecesor -raza-” (Abu-Lughod, 2012:138).

Tomando en consideración estas reflexiones, desde el enfoque intercultural asumimos que “hablar de culturas diferentes como entes estancos […] es un enfoque caducado” (Aguado, 2010:16), ya que esta idea no permite explicar “la complejidad de los mestizajes e intercambios” (Aguado, 2010:16).

Sin embargo, en muchas ocasiones resulta muy difícil no recurrir al concepto de cultura. Se hace necesario reemplazarlo por algún otro concepto. Pero ¿cuál?

Appadurai (2001) propone hablar de lo cultural, como adjetivo, en lugar de hablar de cultura, como sustantivo. Así, en lugar de hablar de cultura como algo perfectamente definido y delimitado que portamos cada persona o cada grupo de personas, pasaríamos a hablar de lo cultural, es decir, enfatizaríamos la “dimensión contextual” (Appadurai, 2001:15) que rodea a las personas, una realidad más difusa, menos delimitada y que nos influye, “pero no sabemos de qué forma” (Aguado, 2010:17).

Por su parte, el Grupo INTER propone que “la idea de cultura se reemplaza por el principio de diversidad cultural” (Aguado, 2010:17), al que contribuimos todas las personas. Reconocer la diversidad cultural implica “reconocer al otro, huyendo de adscripciones previas, fijas y categorizadoras” (Aguado, 2010:17).
 


2.1.3. Lo intercultural es comunicación y relación.

Para explicar lo anterior, el enfoque intercultural enfatiza el carácter difuso (cambiante, poco estable) y desprovisto de fronteras y, por tanto, abierto, híbrido, heterogéneo, de lo cultural, que se encuentra en continuo cambio y se construye y se re-construye a través de la interacción entre personas.
 


Así, “lo esencial no es describir las culturas sino analizar lo que sucede entre los individuos y grupos que dicen pertenecer a culturas diferentes; analizar sus usos culturales y comunicativos” (Aguado, 2010:17).

Consecuentemente, desde el enfoque intercultural,

el educador no se detiene tanto sobre la cultura como determinante de comportamientos, sino sobre la manera en que la persona utiliza los rasgos culturales para decir y decirse, para expresarse verbal, corporal, social, personalmente” (Aguado, 2010:18);

Es decir, para relacionarse con el mundo y con las personas.

En este sentido, es importante tener en cuenta que no sólo el concepto de lo cultural, sino también el de identidad es cambiante y heterogéneo. Ambos son definibles sólo “en un contexto intersubjetivo y que son el producto de relaciones y razonamientos” (Abdallah-Pretceille, 2006:8). Es decir, ambos se crean y se re-crean continuamente a través de la relación con otras personas y con nuevas situaciones.

Así, podemos decir que las personas estamos compuestas de múltiples identidades que, además, van cambiando a lo largo de la vida, a través de las interacciones y de las relaciones con otras personas y situaciones.


2.1.4. Lo intercultural se materializa en la práctica.

Ningún hecho es de entrada intercultural […]. Sólo el análisis intercultural puede conferirle ese carácter” (Aguado, 2010:17). Así, podemos decir que un Plan, Programa o práctica educativa no es intercultural por el mero hecho de llevar este nombre; lo será en la medida en que su puesta en práctica sea coherente con el enfoque intercultural. De la misma manera, un Plan, Programa o práctica educativa, aun no definiéndose a sí misma como intercultural, lo será si es coherente con el enfoque intercultural.

De una manera más concreta, podríamos decir que nos encontramos en el lado de la práctica intercultural en una situación en la que, como educadores/as:

1. En lugar de intentar explicar la cultura de una persona, tenemos en cuenta las normas fundamentales del grupo de referencia como “marco de referencia de la conducta de los niños y no un determinante de la misma” (Olmo y Hernández, 2006:7).

2. Intentamos “detectar las áreas de conflicto potenciales entre esas normas y las propias, y respetar el reajuste personal que cada niño debe hacer, y también ver la necesidad de hacer ese reajuste uno mismo” (Olmo y Hernández, 2006:7).

3. Intentamos “hacernos conscientes de que nuestras normas son relativas con respecto a los demás, que las ajustamos en las relaciones con ellos y que, a veces, no sabemos cómo manejar los conflictos que surgen entre unas normas y otras” (Olmo y Hernández, 2006:8).


2.2. PRINCIPIOS Y ASPIRACIONES DEL ENFOQUE INTERCULTURAL

Una vez presentada la especificidad principal que caracteriza al enfoque intercultural, paso a continuación a exponer cuáles considero que son sus principios y aspiraciones fundamentales.

Volviendo a la definición de Aguado, la Educación Intercultural es un

enfoque educativo basado en el respeto y apreciación de la diversidad cultural. Se dirige a todos y cada uno de los miembros de la sociedad en su conjunto, propone un modelo integrado de actuación que afecta a todas las dimensiones del proceso educativo. Se aspira a lograr una auténtica igualdad de oportunidades/resultados para todos; así como la superación del racismo en sus diversas manifestaciones y el desarrollo de competencia intercultural en profesores y estudiantes” (Aguado, 1995, citada en Grupo INTER, 2006:3).

Esto implica varias cuestiones:


2.2.1. Partir de la diversidad.

Este enfoque educativo, el enfoque intercultural, “se basa en el respeto y apreciación de la diversidad cultural”.

De acuerdo con lo expuesto anteriormente, esta diversidad no se refiere sólo a etiquetas nacionales o étnicas, ni a grupos especiales o a minorías, sino que se toman en consideración todas las variaciones individuales que componen la diversidad, así como el carácter cambiante y heterogéneo de lo cultural y de la identidad, que se encuentran en continua re-construcción a través de la interacción entre personas.

Por tanto, basarse en el respeto y apreciación de la diversidad cultural significa tener en cuenta la variación individual con la que contamos, subrayando aquí, sin embargo, que “no sólo la reconocemos, sino que partimos de ella para diseñar estrategias útiles en las clases y en el ambiente que nos rodea” (Grupo INTER, 2006:40).


2.2.2. Participación de tod@s.

El enfoque interculturalse dirige a todos y cada uno de los miembros de la sociedad en su conjunto”.

Partiendo de que, tal y como expongo un poco más adelante, el enfoque intercultural se propone formar ciudadan@s para un modelo de sociedad inclusiva, éste necesariamente tiene que dirigirse a todos y cada uno de los miembros de la sociedad en su conjunto.

Por otro lado, asumiendo que la ciudadanía implica “participación” (Grupo INTER, 2006:209), diría que la forma en la que el enfoque intercultural se dirige a cada uno de los miembros de la sociedad es moviéndonos a la participación.

Entre otros, nos mueve a la participación en los procesos educativos y sociales -en la Escuela al alumnado, a las familias, al profesorado y a otros agentes educativos y en la sociedad a cada persona-; para contribuir junt@s, cada cual desde nuestra posición y posibilidades, a la creación de una Escuela y de una sociedad inclusivas.


2.2.3. Unión entre Escuela-Familia-Comunidad.

El enfoque interculturalpropone un modelo integrado de actuación que afecta a todas las dimensiones del proceso educativo”.

Idealmente “la escuela, la familia y la comunidad serían sistemas mutuamente integrados” (Grupo INTER, 2006:74), tanto en sus propuestas y planificaciones de intervención socioeducativa como en los necesarios procesos de transformación de la Escuela y de otros ámbitos de la sociedad. Así,

es necesario que las escuelas pongan en práctica medidas que promuevan la igualdad de oportunidades, pero no es menos necesario que esas mismas medidas encuentren contrapartidas en el ambiente de trabajo, en la familia y en el resto de la sociedad (Grupo INTER, 2006:3).


2.2.4. Igualdad de oportunidades y éxito para tod@s en una sociedad inclusiva.

El enfoque interculturalaspira a lograr una auténtica igualdad de oportunidades/resultados para todos”.

La igualdad de oportunidades y el éxito para todas las personas, desde una “filosofía próxima a la educación inclusiva para todos en las escuelas” (Grupo INTER, 2006:2), implica que,

todas las habilidades, talentos y experiencias de los estudiantes tienen que tomarse como un punto de partida válido para construir procesos de enseñanza y aprendizaje basados en la justicia y la genuina posibilidad de equidad en los resultados académicos de todos” (Grupo INTER, 2006:3).

Entendiendo por equidad la “igualdad de oportunidades para que todos los alumnos logren desarrollar al máximo su potencial” (Bennet, 2001, citada en Gil Jaurena, 2003:3).

Apuntando más lejos, yo diría que el enfoque intercultural aspira a un modelo de sociedad inclusiva, en la que “la diferencia no significa ni más ni menos que una diferencia: ni un déficit, ni una amenaza” (Grupo INTER, 2006:117); y que, por tanto, la aspiración a la igualdad de oportunidades y el éxito para todas las personas abarca también otros ámbitos fuera del académico, como pueden ser el social, familiar, laboral, comunitario, sanitario, político y cualquier otro ámbito de la vida en sociedad.


2.2.5. Superación del racismo.

El enfoque interculturalaspira a lograr la superación del racismo[4] en sus diversas manifestaciones”.

En la mencionada aspiración a una sociedad inclusiva, comenzando por l@s propi@s educadores/as y profesionales,

todos deberíamos recibir algún tipo de educación antirracista que rompa la asociación entre determinadas diferencias y más o menos acceso al poder, a los bienes y a los privilegios sociales, de manera que no valoremos unas lenguas o religiones o lugares de nacimiento o tonos de la piel por encima o por debajo de las otras” (Grupo INTER, 2006:45).


2.2.6. Desarrollo de la competencia intercultural.

El enfoque interculturalaspira a lograr el desarrollo de competencia intercultural[5] en profesores y estudiantes”.

Continuando con la aspiración a una sociedad inclusiva, diría que ésta necesariamente debe basarse en una convivencia dialogada entre ciudadan@s con “mente democrática” (Grupo INTER, 2006:121). Esto último se podría traducir como “personas que defienden sus posiciones en una reunión comunitaria”, en contraposición a las personas que “simplemente depositan votos en una urna” y que, por lo tanto, “no actúan como ciudadanos, sino como consumidores” (Hess, citado en Grupo INTER, 2006:121).

En este sentido, es necesario recordar que “la ciudadanía no es un estatus, sino una práctica que debe aprenderse” (Grupo INTER, 2006:121). Así, la persona competente interculturalmente será,

aquella que tiene la habilidad de interactuar con “otros”, de aceptar otras perspectivas y percepciones del mundo, de mediar entre diferentes perspectivas y de ser consciente de sus propias valoraciones sobre la diversidad” (Byram, Nichols y Stevens, 2001, citado en Gil Jaurena, 2003:3).

En el ámbito escolar, “todos -profesores, colegas, alumnos, padres, etc.- debemos aprender a negociar las normas y los valores que el grupo comparte y que nos van a permitir alcanzar nuestros objetivos” (Grupo INTER, 2006:44).


3. DIEZ CRITERIOS ÚTILES PARA DESARROLLAR PROGRAMAS SOCIOEDUCATIVOS EN CONSONANCIA CON EL ENFOQUE INTERCULTURAL

Teniendo en cuenta lo expuesto hasta ahora, de manera resumida defino el enfoque intercultural como una forma determinada de ver y de pensar la diversidad, que implica considerar la diversidad frente a la diferencia, la diversidad cultural frente a culturas diferentes, lo intercultural como comunicación y relación y su materialización en la práctica.

Además, el enfoque intercultural tiene como principios partir de la diversidad con la que se cuenta, mover a la participación a todos y cada uno de los miembros de la sociedad en su conjunto y promover la unión entre Escuela, familias y comunidad.

Finalmente, aspira a un modelo de sociedad inclusiva que tiene como pilares la igualdad de oportunidades y el éxito para todas las personas en todos las ámbitos de la vida y de la sociedad, la superación del racismo y la convivencia dialogada entre ciudadan@s con mente democrática y capacitad@s con un alto grado de competencia comunicativa intercultural.

Llegad@s a este punto, a continuación formulo los diez criterios que, coherentemente con el marco teórico presentado, definen el enfoque intercultural y que considero fundamentales para llevar a cabo cualquier programa socioeducativo de manera acorde con el enfoque intercultural.

En mi opinión, estos criterios pueden guiarnos en el diseño, en la implementación y en la evaluación de las intervenciones y en la elaboración de materiales didácticos a cualquier agente o equipo educativo interesado en desarrollar una labor socioeducativa en el ámbito de la educación intercultural.
 

 

 




1. Diversidad vs. Diferencia. La diversidad es entendida como connatural al ser humano. No se refiere sólo a etiquetas nacionales, étnicas, ni a grupos especiales o a minorías, sino que se toman en consideración todas las variaciones individuales que componen la diversidad; y no esconde la idea de diferencia y desigualdad.
 

 




2. Diversidad cultural vs. Culturas diferentes. Se utiliza la idea de diversidad cultural, que huye de adscripciones previas, fijas y categorizadoras y a la que contribuimos todas las personas o, en su caso, la idea de lo cultural, que enfatiza la dimensión contextual que rodea a las personas; alejándose de la idea de cultura como una categoría fija, estática y esencialista, que clasifica y encasilla a las personas y se puede diferenciar claramente de otras culturas.
 



3. Lo intercultural es comunicación y relación. Se entiende que tanto lo cultural como la identidad son cambiantes y heterogéneos y se construyen y re-construyen a través de las interacciones y de las relaciones con otras personas y situaciones.





4.  Lo intercultural se materializa en la práctica. Un Plan, Programa o práctica educativa será considerada intercultural en la medida en que su puesta en práctica sea coherente con el enfoque intercultural, independientemente de si lleva o no el nombre de “intercultural”.
 




 

5.  La diversidad como punto de partida. Se tiene en cuenta la variación individual con la que se cuenta y se parte de ella para el diseño de los programas y estrategias.
 


 



6.  Participación de tod@s. Los programas y estrategias se dirigen a todos y cada uno de los miembros del colectivo en su conjunto, moviéndolos a la participación.






7. Unión entre Escuela-Familia-Comunidad. La escuela, la familia y la comunidad forman parte de un mismo sistema, tanto en las propuestas de intervención como en los procesos de transformación.
 






8. Igualdad de oportunidades y éxito para todas las personas. Se aspira a la igualdad de oportunidades para que todas las personas logren desarrollar al máximo su potencial, tomando las medidas necesarias para tal fin.
 


 



9. Superación del racismo. Se propone algún tipo de educación antirracista para todas las personas.





10. Desarrollo de la competencia intercultural. Se aspira a una convivencia dialogada entre ciudadan@s con “mente democrática” y competentes interculturalmente.

 


 

BIBLIOGRAFÍA

Abdallah-Pretceille, M. (2006). “El paradigma intercultural como mirada hacia la diversidad”. En Actas Congreso INTER. Madrid: Servicio Publicaciones UNED. Disponible en: Enlace [fecha acceso: julio 2017].

Abu-Lughod, Lila (2012). “Escribir contra la cultura”. En Andamios. Revista de Investigación Social, vol. 9, nº 19, pp. 129-57.

Aguado, T. (2010). "El enfoque intercultural como metáfora de la diversidad en educación". En Aguado, T.; Del Olmo, M. (2010). Educación intercultural. Perspectivas y propuestas. Madrid: Ed. Ramón Areces, pp. 13-27.

Antolínez, I. (2011). “Contextualización del significado de la educación intercultural a través de una mirada comparativa: Estados Unidos, Europa y América Latina”. En CEIC, vol. 2011/2 #73.

Appadurai, A. (2001). La modernidad desbordada. Dimensiones culturales de la globalización. México: Ediciones TRILCE, FCE.

Byram, M.; Gribkova, B.; Starkey, H. (2002). Developing the intercultural dimension in language teaching. A practical introduction for teachers. Estrasburgo: Consejo de Europa.

García Castaño, F. J.; Granados, A.; Pulido, R. (1999). “Reflexiones en distintos ámbitos de la construcción de la diferencia”. En Lecturas para educación intercultural. Madrid: Trotta, pp.1-19.

Gil Jaurena, I. (2003). “La educación intercultural: una propuesta para la nueva alfabetización”. Disponible en: Enlace [fecha acceso: julio 2017].

Grupo INTER (2006). Guía INTER. Una guía para aplicar la educación intercultural en la escuela. Madrid: Ministerio de Educación y Ciencia.

Grupo INTER (2007). Racismo: ¿qué es y cómo se afronta? Una guía para hablar sobre racismo. Madrid: Pearson.

Hernández Sánchez, C.; Olmo Pintado, M. del (2005). “Multiculturalismo”. En Hernández Sánchez, C.; Olmo Pintado, M. del (2005). Antropología en el Aula. Una Propuesta didáctica para una sociedad multicultural. Madrid: Síntesis, pp. 143-183.

Olmo Pintado, M. del; Hernández Sánchez, C. (2004). “Diversidad cultural y educación. La perspectiva antropológica en el análisis del contexto”. En Vera-Muñoz, M.; Pérez i Pérez, D. (coord.) (2004). Formación de la ciudadanía: las TICs y los nuevos problemas. Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2004.

Olmo Pintado, M. del; Hernández Sánchez, C. (2006). “Identidad y educación. Una perspectiva teórica”. En ÍBER. Didáctica de las Ciencias Sociales, Geografía e Historia, nº 47, pp. 7-13. Barcelona: Graó.

 


 

Para contactar:

Idurre Ormaetxea: idurr76@hotmail.com

 


 

KULTURARTEKO HEZKUNTZA: HAMAR IRIZPIDE LAGUNGARRI GIZARTE ETA HEZKUNTZA ALORREAN KULTURARTEKO IKUSPEGIAREKIN BAT DATOZEN PROGRAMAK GARATZEKO

 

Idurre Ormaetxea Salaberria, gizarte hezitzailea

 

Laburpena

Artikulu honek,[6] kulturarteko hezkuntzaren esparruan gizarte eta hezkuntza arloko programak diseinatzeko, gauzatzeko eta ebaluatzeko ekarpen erabilgarriak eskaintzea du helburu. Horretarako, lehenik eta behin kulturarteko ikuspegiak zertan datzan azaltzen da, dagokion bibliografiaren berrikusketan oinarriturik eta ideia propio batzuk gehituz. Hezkuntza ikuspegi hau aniztasuna ikusteko eta pentsatzeko modu zehatz batean oinarritzen da eta honek ondorengoak dakartza nahitaez: “aniztasuna” eta “ezberdintasunak” bereiztea, “aniztasun kulturala” eta “kultura ezberdinak” bereiztea eta “kulturartekoa” komunikazio eta hartu-eman bezala ulertzea. Azkenik, kulturarteko ikuspegia zehazten duten hamar irizpide formulatzen dira, kulturarteko hezkuntzaren esparruan gizarte eta hezkuntza arloan lan egin nahi duen edozein profesional edo hezkuntza talderi bere esku hartzeak diseinatzeko, gauzatzeko eta ebaluatzeko edota material didaktikoak sortzeko lagungarri gerta dakizkiokeenak.

 

Oharra 1: Artikulu honen gaztelerazko itzulpena, honen aurrean aurki daiteke.

Oharra 2: Irudien iturria: https://thenounproject.com

 

1. KULTURARTEKO IKUSPEGIA: KONTZEPTUAREN ERAIKUNTZAREN HISTORIA

Historian zehar, hainbat kontzeptuk esanahi oso anitzak izan dituzte toki eta unearen arabera. Kultura-aniztasuna, multikulturalismoa, kulturartekotasuna edo interkulturalismoa bezalako kontzeptuak erabili izan dira. Hitz hauek zehaztu ere egin izan dira, multikulturalismo biguna eta kritikoa bereiziz (Hernández eta Olmo, 2005); harreman-kulturartekotasuna, kulturartekotasun funtzionala eta kulturartekotasun kritikoa (Walsh, 2010) bereiziz; eta beste batzuk. Kulturarteko hezkuntza, kultura-aniztasunerako hezkuntza, kulturarteko ikuspegia,… kontzeptuak ere erabili izan dira.

Kontzeptu guzti hauek toki eta une zeharo ezberdinetan erabili izan dira, hala nola EEBB-etan eta Kanadan, Europan zein Latinoamerikan, 60., 70., 80. eta 90. hamarkadetan zein XXI. mendean zehar; eta kasu bakoitzean esanahi jakin batzuk bereganatu izan dituzte (Antolínez, 2011).

Jarraian, kontzeptu eta esanahi guzti hauek azaltzen hasi ordez, kulturarteko ikuspegia nola ulertzen dudan azalduko dut, Kulturarteko Hezkuntzan Master Euro-Latinoamerikarrean barneratu dudan ikuspegian oinarriturik. Ikuspegi honek, era beran, INTER Taldearen[7] ikuspegian dauka oinarria, aipaturiko Masterraren sortzaile eta arduraduna berau.


2. KULTURARTEKO IKUSPEGIA ZER DEN

Aguadok honela definitzen du Kulturarteko Hezkuntza:

Aniztasun kulturala errespetatzea eta aintzat hartzea oinarri dituen hezkuntza ikuspegia. Oro har, gizarteko kide bakoitzari eta guztiei zuzentzen zaie. Hezkuntza prozesuaren alor guztiei eragiten dien lan egiteko era bat proposatzen du. Bere helburuak, guztientzako benetako aukera/emaitza berdintasuna lortzea, arrazakeriaren adierazpide guztiak gainditzea eta irakasle eta ikasleengan kulturarteko konpetentzia garatzea dira” (Aguado, 1995, INTER Taldea, 2006:3-n aipatua).

Ondorengo ataletan definizio hau garatuko dut. Hasteko, aipaturiko hezkuntza ikuspegiaren berezitasuna zein den azalduko dut eta, ondoren, bere oinarrizko printzipio eta helburuak zeintzuk diren.


2.1. KULTURARTEKO IKUSPEGIA: ANIZTASUNA IKUSTEKO ETA PENTSATZEKO MODU BAT

Aurreko definizioak hezkuntza ikuspegi bati buruz hitz egiten digu. Jarraian aurkeztuko dudan kulturarteko ikuspegiari buruz, hain zuzen. Kulturarteko ikuspegi honen funtsezko berezitasuna zera da, aniztasuna ikusteko eta pentsatzeko modu zehatz batean oinarritzen dela.

Honek lau eztabaidagai nagusi dakarzkigu:


2.1.1. Aniztasuna vs. Ezberdintasuna.

Aniztasuna “uneoro gertatzen da gizakien artean eta bizitzaren beraren parte bat da” (Aguado, 2010:15). Izan ere, gertatu egiten da, araua da. Bi pertsona dauden tokian aniztasuna dago, ez baitaude guztiz berdinak diren bi pertsona. Ikuspegi honetatik abiatuz, aniztasun kontzeptua ez dator “soilik etiketa nazional edo etnikoei, ezta talde bereziei edota gutxiengoei lotuta” (INTER Taldea, 2006:3); ostera, aniztasuna osatzen duten aldagai guztiak hartzen ditugu kontutan.

Gauzak honela, bereizi egiten ditugu aniztasuna eta ezberdintasuna, azken hau “hierarkiadun eta hierarkia sortzaileak diren sistemak bultzatzea helburu duen eraikuntza sozial bat, zehazkiago aniztasunaren aldagaien aukeraketa bat -partziala betiere-” dela ulertzen baitugu (García, Granados eta Pulido, 1999:6).

Hau da, aniztasuna osatzen duten aldagai guztien artean bat bakarra edo gutxi batzuk aukeratzen ditugu eta, aukeratu ditugun aldagai horien arabera, batzuk eta besteak ezberdinak garela esaten dugu. Horrela, eraiki ditugun ezberdintasun horien arabera, taldekatu egiten ditugu bai batzuk eta bai besteak eta, azkenean, urruntasunak sortzen ditugu taldeon artean. Beste era batera esanda, ezberdintasuna eraikiz taldeak sortzen ditugu eta askotan “ezberdintasunak hipertrofiatzen” (Aguado, 2010:15) laguntzen dugu.
 


Honez gain,

ezberdintasunei bestelako esanahiak ematen dizkiegu. Ezberdintasun batzuei beste batzuei baino balio handiagoa ematen diegu eta bestelako balio hori pertsona batzuen eta beste batzuen eskubideak legitimatzeko erabiltzen dugu; ezberdintasunek, beren kabuz, gizarte baten pribilegioetara eta ongietara sarbidea, eta sarbiderako eskubidea bera ere, azalduko balute bezala” (INTER Taldea, 2006:45).

Beraz, ondorio honetara irits gaitezke: eraikitako ezberdintasun hauen arabera jokatzeak -aniztasuna gizakiak berezkoa duela ulertu ordez- arrisku bat dakarrela; “aniztasuna berezkoa duen mundu batean berdintasunik eza justifikatzea” (García, Granados eta Pulido, 1999:2), hain zuzen ere.


2.1.2. Aniztasun kulturala vs. Kultura ezberdinak.

Ildo beretik jarraituz, bereizi egiten ditugu kultura ezberdinak eta aniztasun kulturala. Antropologoen artean, kultura kontzeptuak eztabaida luzeak sorrarazi izan ditu historian zehar. Gaur egun, autore batzuk “ez dute kontzeptu hau onartzen, edo berau erabiltzea saihestu egiten dute” (Olmo eta Hernández, 2004:2), kultura kontzeptua erabiltzeak nahitaez pertsonekin kategoriak eratzea dakarrela uste baitute eta, ondorioz, ondorengo akatsak egitea (Olmo eta Hernández, 2004):

  • Kultura berekoak diren pertsonek sineskera eta balio berberak partekatzen dituen talde homogeneo bat osatzen dutela sinestea, haien artean ezberdintasun esanguratsurik ez balego bezala.
     
  • Arrazoi beragatik, talde edo kultura bateko pertsonak beste kultura bateko pertsonengandik nabarmenki ezberdinak direla sinestea, haien arteko antzekotasunak alde batera utziz eta gizatalde batzuk besteengandik bereizten dituzten alderdiak azpimarratuz; eta honela elkarrengandik urrundutako bloke ezberdinen artean urruntasunak sortzea.

Honen harira, Abu-Lughod-en esanetan, hain kategorizatzailea den kulturaren ikuspegi honek “toki eta garaiari dagokionean […] pertsonen kartzelaratze etengabe bat” (Abu-Lughod, 2012:141) dakar eta “bere arbasoaren -arraza, hain zuzen- oso antzera egiten du lan” (Abu-Lughod, 2012:138).

Hausnarketa hauek kontuan hartuta, kulturarteko ikuspegiaren arabera, “kultura ezberdinei buruz hitz egitea, hauek izaki zarratuak balira bezala [… ] ikuspegi zaharkitu bat” (Aguado, 2010:16) dela ulertzen dugu, ideia honek ez baitigu “mestizaia eta hartu-emanen konplexutasuna” (Aguado, 2010:16) azaltzen uzten.

Hala ere, maiz oso zaila izaten da kultura kontzeptua ez erabiltzea. Ordezkatuko duen beste kontzeptu baten beharra agertzen zaigu. Baina, zein?

Appadurai-k (2001), izenaren ordez adjektiboa erabiltzea proposatzen digu, hau da, kultura kontzeptuaren ordez kulturala kontzeptua erabiltzea. Honela, ez genuke kulturari buruz hitz egingo, berau pertsona bakoitzak edo pertsona talde bakoitzak aldean daramagun eta erabat zehaztutako eta mugatutako zerbait bezala ulerturik. Ostera, kulturalari buruz hitz egingo genuke, hau da, pertsonen “testuinguru dimentsioa” (Appadurai, 2001:15) nabarmenduko genuke, errealitate lausoago bat berau, zehaztugabeagoa eta eragiten diguna, “baina ez dakigu zein modutan” (Aguado, 2010:17).

Bestalde, INTER Taldearen arabera, “kulturaren ideia aniztasun kulturalaren printzipioak ordezkatzen du” (Aguado, 2010:17) eta azken hau pertsona guztion ekarpenez osatzen da. Aniztasun kulturala aintzat hartzeak, “aldez aurreko adskripzio finko eta kategorizatzaileak alde batera utziz, bestea aintzat hartzea” (Aguado, 2010:17) dakar, nahitaez.
 


2.1.3. Kulturartekoa komunikazioa eta hartu-emana dira.

Aurrekoa azaltzeko, kulturarteko ikuspegiak, kulturalaren izaera lausoa (aldakorra, ezegonkorra) eta mugarik gabekoa nabarmentzen du eta, beraz, irekia, nahasia eta heterogeneoa, aldaketa etengabe pairatzen duena eta pertsonen arteko elkarreraginen bidez eraiki eta berreraikitzen dena.
 


Honela, “funtsezkoena ez da kulturak deskribatzea, baizik eta kultura ezberdinetakoak direla dioten gizabanako eta gizataldeen artean zer gertatzen den aztertzea; beren erabilera kulturalak eta komunikazio erabilerak aztertzea” (Aguado, 2010:17).

Beraz, kulturarteko ikuspegiaren arabera,

hezitzaileak ez dio hainbeste kulturari erreparatzen, kulturak berak pertsonen jokaerak erabakiko balitu bezala; ostera, pertsona bakoitzak bere ezaugarri kulturalak nola erabiltzen dituen aztertzen du, hitz egiterakoan, zerbait adierazterakoan, bai ahoz, bai gorputzarekin, bai gizarte mailan bai pertsona mailan” (Aguado, 2010:18).

Hau da, munduarekin eta pertsonekin hartu-emanean aritzerakoan.

Honen harira, kontuan hartu beharra daukagu, kulturalaren kontzeptua ez ezik, nortasunaren kontzeptua ere aldakorra eta heterogeneoa dela. Bai batak eta bai besteak, soilik “testuinguru intersubjektibo batean” hartzen dute zentzua eta “hartu-emanen eta arrazoiketen emaitza dira” (Abdallah-Pretceille, 2006:8). Hau da, bai kulturala eta bai nortasuna, beste pertsona batzuekiko eta egoera berriekiko hartu-emanaren bidez sortzen eta birsortzen dira etengabe. Honela, pertsonak hainbat nortasunez osaturik gaudela esan dezakegu eta, gainera, hauek aldatuz doazela bizitzan zehar, beste pertsona eta egoera batzuekiko elkarreraginen eta hartu-emanen bitartez.
 

2.1.4. Kulturartekoa praktikan gauzatzen da.

Ez dago berez kulturartekoa den gertaerarik […]. Kulturarteko azterketak baino ezin diezaioke izaera hori eman” (Aguado, 2010:17). Honela, esan dezakegu Plan, Programa edo hezkuntza praktika bat ez dela kulturartekoa izen hau eramate hutsagatik; ostera, kulturartekoa izango da, berau kulturarteko ikuspegiaren arabera gauzatzen bada. Era berean, Plan, Programa edo hezkuntza praktika bat, kulturartekoa izena eraman ez arren ere, kulturartekoa izango da, berau kulturarteko ikuspegiarekin bat baldin badator.

Era zehatzago batean esanda, kulturarteko praktikaren alorrean aurkitzen gara, hezitzaile bezala honela jarduten dugunetan:

1. Pertsona baten kultura azaltzen ahalegindu beharrean, bere erreferentziazko taldearen funtsezko arauak hartzen ditugu kontuan eta hauek “umeen jokaeraren erreferentzia esparru bezala eta ez haren erabakigarri bezala” (Olmo y Hernández, 2006:7) ulertzen ditugu.

2. “Arau horien eta norberaren arauen artean gerta litezkeen gatazka eremuak antzematen” ahalegintzen gara eta “ume bakoitzak egin behar duen egokitzapena errespetatzen dugu; eta baita norberak egokitzapen hori egitearen beharra” (Olmo y Hernández, 2006:7) ikusten dugu.

3. “Gure arauak besteenekiko erlatiboak direla, besteekin hartu-emanean egokitzen ditugula eta, batzuetan, ez dakigula arau batzuen eta beste batzuen artean sortzen diren gatazkak nola kudeatu” (Olmo y Hernández, 2006:8) ohartzen ahalegintzen gara.


2.2. KULTURARTEKO IKUSPEGIAREN PRINTZIPIO ETA HELBURUAK

Behin kulturarteko ikuspegiaren berezitasun nagusia aurkezturik, ondoren, bere oinarrizko printzipio eta helburuak zeintzuk diren azalduko dut.

Aguadoren definiziora itzuliz, Kulturarteko Hezkuntza zera da:

Aniztasun kulturala errespetatzea eta aintzat hartzea oinarri dituen hezkuntza ikuspegia. Oro har, gizarteko kide bakoitzari eta guztiei zuzentzen zaie. Hezkuntza prozesuaren alor guztiei eragiten dien lan egiteko era bat proposatzen du. Bere helburuak, guztientzako benetako aukera/emaitza berdintasuna lortzea, arrazakeriaren adierazpide guztiak gainditzea eta irakasle eta ikasleengan kulturarteko konpetentzia garatzea dira” (Aguado, 1995, INTER Taldea, 2006:3-n aipatua).

Honek hainbat eztabaidagai dakarzkigu:
 

2.2.1. Aniztasuna abiapuntu.

Hezkuntza ikuspegi honek, kulturarteko ikuspegiak, “aniztasun kulturala errespetatzea eta aintzat hartzea ditu oinarri.

Aurrerago adierazitakoaren arabera, aniztasun hau ez dator soilik etiketa nazional edo etnikoei, ezta talde berezi edota gutxiengoei lotuta. Ostera, aniztasuna osatzen duten aldagai guztiak hartzen ditugu kontutan; eta baita, pertsonen arteko hartu-emanen bidez, etengabeko berreraikuntza pairatzen duten kulturalaren eta nortasunaren izaera aldakor eta heterogeneoa ere.

Beraz, aniztasun kulturala errespetatzea eta aintzat hartzea oinarri izateak, aldagai guztiok kontuan hartu behar ditugula esan nahi du; azpimarratuz, hala ere, aldagaiok “ez ditugula soilik aintzat hartzen, baizik eta abiapuntutzat hartzen ditugula ikasgeletan eta gure inguruan estrategia erabilgarriak diseinatzeko” (INTER Taldea, 2006:40).
 

2.2.2. Guztion partaidetza.

Kulturarteko ikuspegia oro har, gizarteko kide bakoitzari eta guztiei zuzentzen zaie.

Kulturarteko ikuspegiaren helburua, beranduago aurkezten dudan bezala, gizarte inklusibo baterako hiritarrak heztea dela onarturik, hura nahitaez zuzendu behar zaie oro har, gizarteko kide bakoitzari eta guztiei.

Bestalde, hiritartasunak nahitaez “parte hartzea” (INTER Taldea, 2006:209) dakarrela onarturik, kulturarteko ikuspegia gizarteko kide bakoitzari eta guztiei, parte hartzera mugiaraziz zuzentzen zaigula esango nuke.

Beste batzuen artean, hezkuntza eta gizarte prozesuetan parte hartzera mugiarazten gaitu -eskolan ikasleak, familiak, irakasleak eta beste hezkuntza eragileak eta gizartean pertsona bakoitza-; honela, guztiok batera, bakoitzak gure egoera eta aukeren arabera, eskola eta gizarte inklusibo bat sortzen lagundu dezagun.


2.2.3. Eskola-Familia-Gizartea bat eginik.

Kulturarteko ikuspegiak hezkuntza prozesuaren alor guztiei eragiten dien lan egiteko era bat proposatzen du.

Idealki, “eskola, familia eta gizartea, batak besteak osatzen dituen sistemak izango lirateke” (INTER Taldea, 2006:74), bai gizarte eta hezkuntza alorrean esku hartzeko proposamen eta plangintzei dagokienean eta baita eskolaren eta gizarteko beste alor batzuen eraldaketa prozesuei dagokienean ere. Honela,

beharrezkoa da eskolek aukera berdintasuna sustatzen duten neurriak praktikan jartzea, baina hori bezain beharrezkoa da, neurri horiek beraiek, lan, familia eta gizarteko beste alorretan ere beren baliokideak aurki ditzatela” (INTER Taldea, 2006:3).


2.2.4. Guztiontzako aukera berdintasuna eta arrakasta gizarte inklusibo batean.

Kulturarteko ikuspegiaren helburua “guztientzako benetako aukera/emaitza berdintasuna lortzea” da.

Guztientzako aukera berdintasuna eta arrakastak, “eskolan, guztientzako hezkuntza inklusiboarenganako hurbila den filosofia” (INTER Taldea, 2006:2) abiapuntutzat harturik, ondorengoa dakar nahitaez:

ikasleen gaitasun, talentu eta esperientzia guztiak abiapuntu baliagarri lez hartu behar direla, justizian eta guztien emaitza akademikoen ekitaterako benetako aukeran oinarritzen diren irakaskuntza eta ikaskuntza prozesuak eraikitzeko” (INTER Taldea, 2006:3).

Ekitatea, bestalde, “ikasle guztiek beren gaitasunak ahalik eta gehien garatu ahal izateko aukera berdintasuna” (Bennet, 2001, Gil Jaurena, 2003:3-n aipatua) bezala ulertuko dugu hemen.

Urrunago joanez, nik zera esango nuke: kulturarteko ikuspegiaren helburua gizarte inklusibo bat lortzea dela. Eta bertan, “ezberdintasunaren esanahia ezberdintasun bat baino ez da: ez urritasun bat, ezta mehatxu bat ere” (INTER Taldea, 2006:117). Beraz, guztiontzako aukera berdintasuna eta arrakasta lortzeko helburuak, arlo akademikotik kanpo beste arlo batzuk ere barne hartzen ditu, hala nola arlo soziala, familiartekoa, lan arloa, auzokoa, osasunarena, politikarena eta baita gizarteko beste edozein arlo ere.


2.2.5. Arrazakeria gainditu.

Kulturarteko ikuspegiaren helburua “arrazakeriaren[8] adierazpide guztiak gainditzea” da.

Aipatutako gizarte inklusiborako asmo honetan, hezitzaile eta profesionalongandik hasita,

guztiok jaso beharko genuke hezkuntza antiarrazista motaren bat, ezberdintasun jakin batzuen eta botere, ondasun eta gizarte pribilegioetara sarbide handiagoa ala txikiagoa izatearen arteko lotura apurtuko lukeena. Honela ez ditugu hizkuntza edo erlijio edo jaioterri edo azal kolore batzuk besteen gainetik edo azpitik baloratuko” (INTER Taldea, 2006:45).


2.2.6. Kulturarteko konpetentzia garatu.

Kulturarteko ikuspegiaren helburua “irakasle eta ikasleengan kulturarteko konpetentzia[9] garatzea” da.

Gizarte inklusibo baten nahiarekin jarraituz, zera esango nuke: beronen oinarria, nahitaez, “adimen demokratiko”dun (INTER Taldea, 2006:121) hiritarrek elkarrizketa bidez eraikitako bizikidetza izan behar dela. Adimen demokratikodun hiritarrak,

auzo bilera batean beren jarrerak defendatzen dituzten pertsonak” dira eta ez, ordea, “besterik gabe hautetsontzi batean beren botoak sartzen dituztenak” eta, beraz, “ez dutenak herritar bezala jokatzen, baizik eta kontsumitzaile bezala” (Hess, INTER Taldea, 2006:121-n aipatua).

Honen harira, gogoratu beharra daukagu “hiritartasuna ez dela estatus bat, baizik eta ikasi beharreko praktika bat” (INTER Taldea, 2006:121). Honela, kulturarteko konpetentziadun pertsona

“beste batzuekin” hartu-emanak izateko gaitasuna duen pertsona bat da, beste ikuspuntu batzuk eta mundua ulertzeko beste era batzuk onartzeko gaitasuna duena, ikuspuntu ezberdinen artean bitartekari izateko gaitasuna eta aniztasunarekiko bere iritziez jabetzeko gaitasuna dituena” (Byram, Nichols y Stevens, 2001, Gil Jaurena, 2003:3-n aipatua).

Eskola alorrean, “guztiok -irakasle, lankide, ikasle, guraso, etab.- ikasi behar dugu taldekideok partekatzen ditugun arau eta balioak adosten, gure helburuak lortzen lagunduko dizkigutenak, hain zuzen” (INTER Taldea, 2006:44).


3. HAMAR IRIZPIDE LAGUNGARRI GIZARTE ETA HEZKUNTZA ALORREAN KULTURARTEKO IKUSPEGIAREKIN BAT DATOZEN PROGRAMAK GARATZEKO

Orain artekoak kontutan hartuta, era laburrean honela definituko nuke kulturarteko ikuspegia: aniztasuna ikusteko eta pentsatzeko modu zehatz bat, aniztasuna eta ezberdintasuna bereizten dituena, aniztasun kulturala eta kultura ezberdinak bereizten dituena, kulturartekoa komunikazio eta hartu-eman bezala ulertzen duena eta kulturartekoa praktikan gauzatzen dela ulertzen duena.

Honez gain, kulturarteko ikuspegiaren printzipioak hauek dira: daukagun aniztasuna abiapuntutzat hartzea; oro har gizarteko kide bakoitza parte hartzera mugi araztea; eta eskola, familia eta gizarteak bat egin dezatela bultzatzea.

Azkenik, kulturarteko ikuspegiaren helburu nagusia gizarte inklusibo bat eratzea da, ondorengoetan oinarritzen dena: pertsona guztientzako aukera berdintasuna eta arrakasta, bizitzako eta gizarteko arlo guztietan; arrazakeria gainditzea; eta adimen demokratikodun eta kulturarteko komunikazio gaitasun handidun hiritarrek elkarrizketa bidez eraikitako bizikidetza.

Guzti hau esanda, ondoren, kulturarteko ikuspegia definitzen duten hamar irizpideak formulatuko ditut. Nire ustez, hamar irizpide hauek funtsezkoak dira kulturarteko ikuspegiarekin bat datorren edozein gizarte eta hezkuntza arloko programa aurrera eramateko.

Irizpide hauek, beraz, gure esku hartzeak diseinatzen, gauzatzen eta ebaluatzen, hala nola material didaktikoak sortzen, lagun diezaguketelakoan nago, kulturarteko hezkuntzaren esparruan gizarte eta hezkuntza arloan lan egin nahi dugun edozein profesional edo hezkuntza talderi.







1. Aniztasuna vs. Ezberdintasuna. Aniztasuna gizakiak berezkoa duela ulertzen da. Ez dator soilik etiketa nazional edo etnikoei, ezta talde bereziei edota gutxiengoei lotuta; ostera, aniztasuna osatzen duten aldagai guztiak hartzen dira kontutan. Eta aniztasunak ez du ezberdintasunaren ezta berdintasunik ezaren ideiarik ezkutatzen.






2. Aniztasun kulturala vs. Kultura ezberdinak. Aniztasun kulturalaren ideia erabiltzen da, aldez aurreko adskripzio aldaezin eta kategorizatzaileak alde batera uzten dituena eta pertsona guztien ekarpenez osatzen dena; edo, gutxienez, kulturalaren ideia erabiltzen da, pertsonen testuinguru dimentsioa nabarmentzen duena. Eta kulturaren ideia baztertu egiten da, berau kategoria finko, aldaezin eta esentzialista bezala ulertzen baita, pertsonak sailkatu eta lotu egiten dituena eta beste kultura batzuengandik argi eta garbi bereiz daitekeena.



3. Kulturartekoa komunikazioa eta hartu-emana dira. Bai kulturartekoa bai nortasuna aldakorrak eta heterogeneoak direla ulertzen da; eta beste pertsona eta egoera batzuekiko hartu-emanaren bidez sortzen eta birsortzen dela.





4. Kulturartekoa praktikan gauzatzen da. Plan, Programa edo hezkuntza praktika bat kulturartekoa dela ulertuko da, gauzatzean kulturarteko ikuspegiarekin bat datorren heinean; bere izena “kulturartekoa” izan zein ez izan.





5. Aniztasuna abiapuntu. Egoera jakin batean, aniztasuna osatzen duten aldagai guztiak hartzen dira kontutan eta abiapuntutzat hartzen dira programak eta estrategiak diseinatzeko.





6. Guztien partaidetza. Programak eta estrategiak, oro har gizarteko kide bakoitzari eta guztiei zuzendutakoak dira eta guztien parte hartzea bultzatzen dute.






7. Eskola-Familia-Gizartea bat eginik. Eskola, familiak eta gizartea sistema berberaren parte dira, bai esku hartze proposamenei dagokienean eta baita eraldakuntza prozesuei dagokienean ere.






8. Guztientzako aukera berdintasuna eta arrakasta gizarte inklusibo batean. Aukera berdintasuna bilatzen da, pertsona guztiek beren gaitasunak ahalik eta gehien garatzea lor ditzaten eta honetarako beharrezkoak diren neurriak hartuz.






9. Arrazakeria gainditu. Pertsona guztientzako hezkuntza antiarrazista motaren bat proposatzen da.





10. Kulturarteko konpetentzia garatu. “Adimen demokratiko”dun eta kulturarteko gaitasundun hiritarrek elkarrizketa bidez eraikitako bizikidetza bilatzen da.

 


BIBLIOGRAFÍA

Abdallah-Pretceille, M. (2006). “El paradigma intercultural como mirada hacia la diversidad”. Actas Congreso INTER. Madril: Servicio Publicaciones UNED. Eskuragai  [azkenengoz ikusia: 2017ko uztaila].

Abu-Lughod, Lila (2012). “Escribir contra la cultura”. Andamios. Revista de Investigación Social, 9. bol., 19. zkia., 129-57 or.

Aguado, T. (2010). "El enfoque intercultural como metáfora de la diversidad en educación". Aguado, T.; Del Olmo, M. (2010). Educación intercultural. Perspectivas y propuestas. Madril: Ed. Ramón Areces, 13-27 or.

Antolínez, I. (2011). “Contextualización del significado de la educación intercultural a través de una mirada comparativa: Estados Unidos, Europa y América Latina”. CEIC, 2011/2 #73 bol.

Appadurai, A. (2001). La modernidad desbordada. Dimensiones culturales de la globalización. Mexiko: Ediciones TRILCE, FCE.

Byram, M.; Gribkova, B.; Starkey, H. (2002). Developing the intercultural dimension in language teaching. A practical introduction for teachers. Estrasburgo: Europako Kontseilua.

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Olmo Pintado, M. del; Hernández Sánchez, C. (2006). “Identidad y educación. Una perspectiva teórica”. ÍBER. Didáctica de las Ciencias Sociales, Geografía e Historia, 47. Zkia., 7-13 or. Barzelona: Graó.

 


 

Harremanetarako:

Idurre Ormaetxea: idurr76@hotmail.com

 

[1] El contenido de este artículo se basa en el trabajo final del Máster Euro-Latinoamericano en Educación Intercultural (UNED), presentado por la autora en 2017.

[2] El Grupo INTER “está integrado por profesoras y estudiantes de diversos departamentos e instituciones, españoles y extranjeros. Es un espacio para la docencia y la investigación en cuestiones sobre diversidad cultural y educación. Situamos la diversidad en el foco de toda reflexión pedagógica y consideramos que tal diversidad, lejos de ser una excepción, es la norma en todo grupo humano. El enfoque intercultural se propone como una mirada para definir y responder a la diversidad en educación” (www2.uned.es/grupointer).

Desde el curso 2011/12 el Grupo INTER imparte el Máster Universitario Eurolatinoamericano en Educación Intercultural, un Máster Oficial adaptado al EEES.

[3] NOTA sobre el uso de la arroba en este trabajo como recurso gráfico para incluir y visibilizar tanto a mujeres como a hombres a través del lenguaje: Soy consciente de que según la RAE “la arroba no es un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible desde el punto de vista normativo”. Sin embargo, he decidido hacer uso de ella en este trabajo, puesto que considero que, por un lado, el lenguaje que utilizamos refleja nuestro pensamiento y viceversa y que, por otro lado, los nuevos usos en el lenguaje inciden en la renovación de las normas que consideramos anticuadas o inadecuadas.

[4] El Grupo INTER define el racismo como “un comportamiento social, [y las ideas e instituciones socio-políticas que lo apoyan], que consiste en clasificar a las personas en grupos, sobre la base de diferencias reales o imaginarias, que se asocian a comportamientos, cuyo objetivo es justificar una jerarquía entre los grupos, haciendo creer que unos son mejores que otros. Esta jerarquía es la que nos hace aceptar los privilegios de las personas de un grupo sobre las de otro, en términos de bienes sociales: poder, prestigio y dinero, y tiene el poder de hacer recaer la culpa de la desventaja en la víctima, porque se hace creer a todos la explicación de que algunas personas valen más y por tanto merecen más y mejor” (Grupo INTER, 2007: 160).

[5] Según Byram, Gribkova y Starkey (2002), la competencia comunicativa intercultural se compone de conocimientos (sobre los grupos sociales y sobre los procesos de interacción sociales e individuales), habilidades (para la producción e interpretación de mensajes, para adquirir nuevos aprendizajes e interactuar de acuerdo con ellos, habilidades sociales) y actitudes (curiosidad, apertura, disposición para relativizar las creencias y comportamientos propios y de otros grupos sociales, conciencia crítica con respecto a lo cultural), complementados por los valores que cada cual tiene por su pertenencia a unos grupos sociales determinados.

[6] Artikulu honen edukia Kulturarteko Hezkuntzan Unibertsitate Master Euro-Latinoamerikarrerako (UNED) egindako azken lanean oinarritzen da, ikasleak 2017an aurkeztu zuena.

[7] INTER Taldea “hainbat espainiar eta atzerriko sail eta erakundetako irakasle eta ikasleek osatzen dute. Aniztasun kulturalaren eta hezkuntzaren inguruan irakatsi eta ikertzeko gune bat da. Aniztasuna ezartzen dugu hausnarketa pedagogiko ororen erdigunean eta, aipaturiko aniztasun hori, salbuespen bat izan beharrean, gizatalde guztietan araua dela uste dugu. Kulturarteko ikuspegia, hezkuntzaren arloan aniztasuna zehazteko eta beroni erantzuteko begirada bat bezala proposatzen dugu” (www2.uned.es/grupointer).

2011/12 ikasturtetik aurrera, INTER Taldeak Kulturarteko Hezkuntzan Unibertsitate Master Euro-Latinoamerikarra ematen du, GHEE-ra egokitutako Master Ofizial bat.

[8] INTER Taldeak honela definitzen du arrazakeria: “jokaera sozial bat, [eta berau babesten duten ideia eta erakunde sozio-politikoak], pertsonak taldetan sailkatzean datzana, helburua taldeen arteko hierarkia justifikatzea duena, batzuk beste batzuk baino hobeak direla sinestaraziz. Hierarkia honek, talde bateko pertsonen pribilegioak beste talde batzuetakoenen gainetik ezartzera eta onartzera eramaten gaitu, ondasun sozialei dagokienean: boterea, ohorea eta dirua; eta desabantailaren errua biktimarengan ezartzeko gaitasuna dauka, guztiei sinestarazten baitzaie pertsona batzuk gehiago balio dutela eta, beraz, gehiago eta hobeto merezi dutela” (INTER Taldea, 2007: 160).

[9] Byram, Gribkova eta Starkey-ren arabera (2002), kulturarteko komunikazio gaitasuna ondorengoez osatzen da: ezagutzak (gizataldeei buruzkoak eta gizataldeen zein gizabanakoen arteko hartu-eman prozesuei buruzkoak), gaitasunak (mezuak sortzeko eta interpretatzeko, ikasketa berriak barneratu eta horien araberako hartu-emanak izateko, gaitasun sozialak) eta jarrerak (jakin-nahia, irekita egotea, norbere eta beste gizataldeen sineskerak eta jokaerak erlatibizatzeko prestutasuna, kulturala denarenganako kontzientzia kritikoa); guzti hauek, bakoitzak gizatalde jakin batzuetatik etortzeagatik dauzkan balioekin osaturik.

 


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