Cómo reivindicar derechos humanos a través del arte del clown: La función social en el payaso

Número 20. EL TEMA: EXPERIENCIAS. 17/1/2015
Autor: Fran Ros Clemente. Universidad Autónoma de Barcelona.

RESUMEN

El texto aquí presente se plantea con el objetivo de dar respuesta a la pregunta ¿Cómo reivindicar derechos humanos a través del arte del clown? En primer lugar hemos  realizado una identificación de la función social del payaso y su implicación con la toma de conciencia y la sensibilización. Una vez identificada la función social se describen diferentes experiencias de payasos sociales llegado a establecer una relación con los Derechos Humanos. Encontramos en el payaso una excelente figura para la creación de lazos de reconocimiento y mutua preocupación hacia otras personas en condiciones de vulnerabilidad.

 

PALABRAS CLAVE
Educación Social Derechos humanos Clown social Clown


Fran Ros Clemente. Universidad Autónoma de Barcelona[1]

 

  1. INTRODUCCIÓN
    1. Clown / Payaso: Aclaraciones terminológicas

Según distintas publicaciones (Nicoll, 1977; Crowther, 1979; Sáinz, 1990), el “clown” es entendido como el término universal que define esta disciplina artística, además del personaje “listo”, el payaso de cara blanca, enharinada, razonable y lógico dialogante, perfecto organizador y buen músico (Sáinz, 1990). Por otra parte, “payaso” se viene a referir a la persona que desempeña el oficio del arte del clown (Pla, 2006). Pero dentro de la profesión no existe un acuerdo consensuado que determine diferencias entre estos dos términos: clown y payaso.
 



 Autor fotografía: Víctor Leon Porcel Flikcr 
 

No es hasta el año 1817 cuando el término “payaso” es plasmado por primera vez en el diccionario y se define como: “El que en los volatines  y fiestas semejantes hace el papel de gracioso con ademanes, trajes y gestos ridículos”[2]; en 1884 esta misma definición incorpora a modo de aclaración “(del it. pagliaccio) [3]. Cien años más tarde, en 1984 se puntualiza en la consideración del payaso como un “artista de circo que hace de gracioso con traje, ademanes y gestos ridículos”  y se incorpora una segunda descripción: “2. adj. Aplicase a la persona de poca seriedad, propensa a hacer reír con sus dichos o hechos. U. menos en la forma femenina [4]. En la edición actual encontramos lo siguiente:

Payaso, sa[5].

(Del it. pagliaccio).

1. adj. Dicho de una persona: De poca seriedad, propensa a hacer reír con sus dichos o hechos.

2. adj. C. Rica. Se dice del artista ambulante enmascarado que debuta en las mojigangas.

3. m. y f. Artista de circo que hace de gracioso, con traje, ademanes, dichos y gestos apropiados”.

Respecto a “clown”, descubrimos que la RAE lo recoge por primera vez en 1950 remitiéndose a payaso e indicando su procedencia inglesa. En 1992, incorpora una definición más detallada:

“Clown[6]. (Voz ingl. clown). m. clon[7]. Especialmente el que, con aires de afectación y seriedad, forma pareja con el augusto[8]”.

En la actualidad, adquiere la definición de: “Payaso de circo, y especialmente el que, con aires de afectación y seriedad, forma pareja con el augusto”[9].
 

Autor fotografía: Paul Walsh Flickr


El diccionario inglés viene a decir que se trata de un animador con ropa divertida y una gran nariz roja que hace tonterías para hacer reír a la gente[10]. Remontándonos a diccionarios ingleses antiguos encontramos que “clown” apunta al nombre inglés del labriego rustico y bromista (Sáinz, 1990).

Como señala el Diccionario de la Real Academia Española: “Payaso, sa” proviene del italiano “pagliaccio”. Es decir, si nos remontamos al origen etimológico, descubrimos como el término parte de la construcción lingüística “paglia” (paja), derivado del latín “palea -ae, palearum”[11]. Así, en francés, en la segunda mitad del siglo XVIII se llamaba a este personaje “paillasse”, una antigua palabra que cinco siglos antes había significado bolsa de paja, y cuya raíz aún se mantiene en el diccionario francés “Paja: paille (del trigo)”[12]. La bolsa de paja se identifica y presenta similitudes con la vestimenta de la figura de labriego, del campesino pobre, de los criados de la Commedia dell´Arte italiana; posible origen de la figura del payaso occidental (Berthold, 1974; Sáinz, 1990; Salvat, 1996; Oliva y Torres, 2003; Pla, 2006).

Respecto a “clown”, dice del Campo Zaldívar (2004) que fue un término puesto por el teatro inglés a mediados del siglo XVIII derivándolo del latín “colonus” (clod / clown: burdo destripa-terrones, destrozador) y viene a referirse al llamado Augusto, Blanco, Carablanca, Pierrot, Enharinado, Estirado, Excéntrico... (Formas con las que se conocía y todavía se conoce algunos tipos de payasos). “Colonus[13] es un término que procede del latín y viene a significar: campesino o aldeano. De modo que este autor también apunta a lo rural, a lo campestre como origen etimológico del clown. Además, Tristán Remy (1945), expone que, según sus fuentes (pequeño folleto "El Circo Olímpico" de 1817) clown, procede de “Claune el campesino”, “Clown el campesino”, el creador de una parodia ecuestre.

Por lo que, tanto el término “clown” como la palabra “payaso” apuntan a lo rural, lo popular y lo campestre como origen etimológico. Es decir, estamos ante un mismo concepto, el personaje cómico, que aglutina en estos dos términos (clown y payaso) una idea y un origen etimológico común.
 

1.2. Recorrido cultural del payaso

La pluralidad cultural de la que habla Melara (2011), es el principal factor que ha dificultado la identificación del origen y recorrido histórico de la figura clown. La diversidad espacio-temporal de este arte convierte en un trabajo complejo establecer la senda que nos trae hasta el payaso actual.

"El payaso, como se conoce hoy, se ha formado de elementos mezclados en el espacio y el tiempo. Ha pasado por muchos tipos de sociedad y de cultura. Desde la Francia e Italia de los siglos XVII y XVIII, a Estados Unidos del siglo XIX y XX, y a las sociedades latinoamericanas actuales. En cada estadio toma su propio color cultural. Este es el principal argumento a favor de su validez: su trascendencia temporal, espacial, social y cultural. En países diversos existe siempre, de una u otra manera, el payaso, como parte de un espectáculo o en forma individual". (Melara, 2011, pág. 215)

La falta de consenso y precisión terminología  es una constante a lo largo de la historia del payaso. Para Pla (2006) es en la feria de la Edad Media donde aparecen los que serían conocidos como “gleemen” en Alemania, “jongleurs” en Francia, “clowns” en Inglaterra o “graciosos” en España, en resumen: los payasos. En la cultura americana encontramos en multitud de tribus nativas un recurrente personaje arquetípico que desde nuestra visión contemporánea se conoce como “payaso sagrado” y comúnmente se le denomina con el nombre de “trickster”, cuya traducción es embaucador o estafador (Gondra, 2011). La cultura oriental presenta ciertas similitudes con el origen y el recorrido histórico del payaso europeo. En Turquía, el Orta oyunu, es un tipo de teatro que, en su galería de personajes de diversidad racial, se asemeja a la Commedia dell´Arte.  Destaca la burlona figura del clown, “kavuklu”, o su pariente próximo, “karagöz”, que con la misma esencia se establece y desarrolla el teatro de sombras turco (Jara, 2007). Por otra parte, en la India con el Vidûshaka (criado glotón) y otros, encontraremos elementos análogos con los personajes arquetípicos de la farsa atelana latina y posteriormente de la italiana Commedia (Berthold, 1974; Nicoll, 1977; Salvat, 1996; Oliva y Torres, 2003; Jara, 2007).
 

Autor fotografía: Alex Briseño Flickr


Como venimos diciendo, el arte del clown viene desarrollándose desde los primeros albores de la humanidad. Quizá donde más presente lo tengamos es en la carpa del circo (Sainz, 1990). Aunque, también identificamos al payaso en las acrobacias y proezas del Arlequín de la Commedia dell´Arte, junto a la pantomima cómica de Grimaldi, en la torpeza y la locura del bufón medieval, o adentro del ritual en las celebraciones de algunos pueblos indígenas (VVAA, 1979; Nicoll, 1977; Gondra, 2011); elementos que han permiten perfilar este oficio.
 

2. FUNCIONES Y TIPOS DE PAYASOS

En el arte del clown pueden contemplarse tres tipos de funciones, en la mayoría de los casos conectadas entre sí: Función ritual, función sanadora y función social. Además de estas tres, la función social comprende una sub-función socioeducativa (Ros y Úcar, 2013).

En relación a las funciones contempladas identificamos 3 categorías donde englobar las prácticas desarrolladas por payasos: (A) payaso artístico/escénico, (B) payaso terapéutico y (C) payaso social. Este último a su vez contiene diferentes acciones sociales. Toda esta clasificación está construida en relación a un objetivo y un lugar de actuación, así como el uso de la técnica clown como requisito indispensable. 

 

CLASIFICACIÓN DEL PAYASO

Categoría

Tipos

Definición

Criterios

 

Artístico/escénico

 

artístico/

escénico

Aquellos payasos que tratan de generar sensaciones esperanzadoras y positivas por medio del tratamiento cómico de situaciones de la vida cotidiana.

-Uso de la técnica clown.

-Generar sensaciones esperanzadoras y positivas.

-Actuación en espacios artísticos (circo, escenario, plaza…)

 

Terapéutico

 

 

terapéutico

Intervenciones desarrolladas por payasos que promuevan la salud y el bienestar mediante la estimulación del descubrimiento lúdico, la expresión o apreciación de lo absurdo o incongruente de las situaciones de la vida.

-Uso de la técnica clown.

-Promover salud y bienestar.

-Actuación en Hospitales, centros geriátricos, centros de menores…

 

Social

 

 

comunitario

Hablamos de payasos comunitarios, para referirnos  aquellos agentes artísticos dedicados a la construcción y búsqueda de  creación de espacios de juego cómico-poéticos públicos, con el objetivo de llegar a conseguir el acercamiento y la implicación de la comunidad.

-Uso de la técnica clown.

-Conseguir el acercamiento y la implicación de la comunidad.

-Actuación en espacios públicos.

 

 

humanitario

Payasos que promueven ayuda humanitaria a través de formación y/o espectáculos para la mejora de las condiciones de vida en zonas afectadas por desastres naturales, conflictos, etc

-Uso de la técnica clown.

-Llevar a cabo una mejora de las condiciones de vida

-Actuación en zonas afectadas por desastres naturales, conflictos, etc

 

 

rebelde

Una nueva metodología de desobediencia civil, de participación en la política, a través de payasos que tratan de romper el poder de las jerarquías, el poder bélico y militar, haciendo de la risa un “arma de construcción masiva”.

-Uso de la técnica clown.

-Promover la crítica social.

-Actuación en acciones y manifestaciones políticas y ciudadanas.

 

Socio-educativo

Payasos que trabajan con  procesos socioeducativos favoreciendo el desarrollo de la ciudadanía en todas sus dimensiones: personal, social o comunitaria, y crítica.

-Uso de la técnica clown.

-Promover la mejora de la ciudadanía y la transformación social

-Actuación en ámbitos socioeducativos (Educación especializada, de adultos, Animación Sociocultural, otros como educación para la salud, ambiental,..)


Fuente: Elaboración propia.


Dentro de la categoría social incidiremos en los tipos de payaso comunitario, humanitario, rebelde y socioeducativo. Es en estos donde la reivindicación de Derechos Humanos se presenta como un elemento de acción.
 

3. DERECHOS HUMANOS Y CLOWN

Todo arte, y el del clown en concreto, posibilita la creación de lazos de reconocimiento y mutua preocupación por otros seres humanos (Ros y Úcar, 2014). Desgraciadamente estos lazos no son permanentes y no están presentes en toda persona, lo que provoca la vulneración de Derechos Humanos de las personas.

Para Parra (2012) la falta de consideración hacia otros seres humanos, así como el afán de poder y el lucro desmedido es la principal causa de violación de los derechos esenciales de las personas. A pesar de la existencia de un ordenamiento jurídico de un sistema de derechos humanos, las condiciones de vulnerabilidad que posibilitan la violación a los derechos humanos están presentes en el día a día.

El arte tiene la cualidad de contribuir a que las causas de la vulnerabilidad sean visibles. Además de disminuir la insensibilidad ante las atrocidades que suceden, así como favorecer una modificación en las estructuras y superestructuras del poder. El artista comprometido con las reivindicaciones sociales, crítico de los sistemas de poder, dispuesto a romper hegemonías es capaz de todo ello gracias a la su capacidad para posibilitar la imaginación de relaciones sociales y de poder distintas, y de imaginar futuros más deseables (Sierra, 2014).
 

Autor fotografía: Daniel Pérez Sutil. Flickr


El payaso, como otros artistas, posee la capacidad de comunicar valores y de despertar voluntades en favor de los Derechos Humanos (Amnistía Internacional, 2007). Desde la perspectiva social y dentro de sus posibilidades así lo realiza, numerosas experiencias lo demuestran.

 

4. EXPERIENCIAS DE CLOWN REIVINDICANDO DERECHOS HUMANOS

En la actualidad nos encontramos en un momento de gran efervescencia respecto al payaso en el ámbito social. Son numerosos los talleres que se ofertan, las nuevas iniciativas que se desarrollan a partir de esta figura, incluso las organizaciones que apuestan y defienden este arte para la transformación social. Ya sea por necesidad, tendencia o intereses, los payasos cada día están más presentes en la vida diaria y en ámbitos de lo más inusuales, extendiendo su función, más allá de lo artístico, hacia labores sociales y educativas. En este momento existen un gran número de experiencias sociales y educativas a partir de la figura del payaso. Cada vez hay más textos y es más amplia la bibliografía que se refiere al “clown social”. Llegados a este punto mencionaremos algunas de las experiencias de payasos de tipo social que reivindican Derechos Humanos.
 

C (CIRCA), Payasos Rebeldes:

El payaso es una figura cuyo origen está vinculado al chamán y al mago, a quien se le ha otorgado la libertad de enfrentarse a los tabúes y a las verdades de su cultura, de criticar los principios fundamentales de su sociedad, mientras forma, aun así, parte de ella (Jordan; 2005). De este espíritu combativo y activista, según Kasper (2004), nace en noviembre de 2003 en Londres, la organización “Clandestine Insurgent Rebel Clown Army (CIRCA)”, y con esta el “payaso rebelde”. Los payasos rebeldes se caracterizan, dadas las aportaciones de Diz (2011), por:

  • Utilizar las potencialidades del clown como instrumentos de crítica social.
     
  • Proponer nuevas formas de acción y de manifestación política y ciudadana caracterizadas por la no violencia, el humor y la creatividad.
     
  • Transmitir mensajes (políticos, sociales) de una manera diferente, con el objetivo de “llevar a la reflexión”.
     
  • Estar agrupados en “brigadas” y “batallones” de payasos.

 

Fotografía de Clandestine Insurgent Rebel Clown Army (CIRCA)


En el clown rebelde encontramos una nueva metodología de desobediencia civil, de participación en la política que trata de romper el poder de las jerarquías, el poder bélico y militar, haciendo de su arte una reivindicación en favor de los Derechos Humanos (Bogad, 2004; Diz, 2011).
 

Payasos Sin Fronteras y Pallasos en Rebeldía, Payasos Humanitarios

Payasos Sin Fronteras (PsF) es una organización sin ánimo de lucro de carácter humanitario, que lleva a cabo proyectos a favor de la infancia más desfavorecida a través del clown, como indica http://www.clowns.org, web de la ONG.

PsF complementa desde las artes escénicas la ayuda humanitaria que pueden llevar otras organizaciones a zonas afectadas por desastres naturales, conflictos, etc. Está presente en todo el territorio español, llevando a cabo campañas de sensibilización, captación de fondos, apoyo psicosocial… además de tener una amplia proyección internacional que ha posibilitado, desde su fundación, el desarrollo de acciones y proyectos de carácter humanitario, en Siria, Kosovo, Bulgaria, Palestina, Argelia, El Salvador, Namibia, Angola, Haití, Perú, Costa de Marfil… Según Colomer (2005), la intervención se centra en la labor pedagógica desde el terreno artístico y la exhibición de espectáculos en expediciones de emergencia y puntuales. De este modo consiguen hacer visibles y sensibilizar situaciones atroces en las que se encuentran muchas poblaciones.
 

Fotografía autor: Samuel Rodríguez  Payasos Sin Fronteras


Esta práctica pionera de llevar una sonrisa y un saludable motivo para revivir y vivir a quien más lo necesita (Baiget, 2005) nace en el campo de refugiados de Beli Youse en la Península de Istría en el año 93 de la mano de Tortell Poltrona, cuando dice el propio payaso:

``en (el) año 93, a partir de las iniciativas de unos niños de la escuela proyecta de Barcelona que me mandó a trabajar al campo de refugiados de Beli Youse en la Península de Istría y desde entonces hacemos actuaciones para, básicamente, para niños pero para la población en general refugiada en conflicto bélico o de desastre natural´´[14].

Estamos ante los orígenes del payaso humanitario, payasos que llevan sonrisas a quien más lo necesita, un tipo de payaso que continúa desarrollándose y generando nuevas organizaciones. Un ejemplo de ello es: Pallasos en Rebeldía (http://www.pallasosenrebeldia.org) con Iván Prado a la cabeza. Esta organización tiene el objetivo de trabajar para compartir esperanzas y sueños en lugares del mundo que viven bajo conflictos militares e injusticias del actual sistema, ha organizado actividades como el Festiclown de Palestina, Sáhara y México.
 

BolaRoja, Payasos comunitarios

Como expresa su web www.bolaroja.net, Bolaroja inicia su andadura en el 2002 con un proyecto de clown hospitalario, y en 2005 junto a Patch Adams y sus payasos comienzan el proyecto Belén en la selva peruana. Aquí nacen los clowns “todoterreno” de Bolaroja y la mención del payaso comunitario por parte de su fundadora Wendy Ramos.

El payaso es considerado por Baffi (2009) un agente artístico que puede llegar a conseguir el acercamiento y la implicación de la comunidad a través de la construcción y búsqueda de creación de espacios de juego cómico-poéticos públicos.
 


Como vemos en la web de Bolaroja, este payaso es útil. Un ejemplo de ello es el proyecto Belén; que ha conseguido a través del arte del clown crear un espacio activo permanente de coordinación que une esfuerzos gubernamentales, ONGs que trabajan en la zona y a los vecinos, juntos se involucran y luchan por la recuperación de la zona. Un claro ejemplo de reivindicación de Derechos a través del arte del clown.
 

Henyoka Clown y Asociación Ayeklauwn, Payasos Socioeducativos

Para Ros y Úcar (2013), el payaso trabaja con procesos comunitarios y creativos, que se vehiculan a través del juego, y de este modo estimula y transmite valores y emociones que potencian la adquisición de capacidades personales y colectivas. Así es como se instala en:

  1. La dimensión personal; la persona adquiere valores de honestidad, aceptación, sinceridad, alegría..., obteniendo capacidades de disfrute de la vida y cognitivas como imaginar, percibir, razonar.
     
  2. La dimensión social o comunitaria; existe una transmisión de valores humanos y positivos que consiguen implicar a la persona en la comunidad a través del arte, dotándola de capacidad para participar en la vida social y en las relaciones.
     
  3. La dimensión crítica; posibilita ver “el otro lado de las cosas”, cuestionando jerarquías, leyes y potenciando la capacidad de elección.

El trabajo del payaso socioeducativo es desarrollado en los siguientes ámbitos de actuación: Educación especializada, de adultos, Animación Sociocultural, y otros como educación para la salud, ambiental, etc.
 

Fotografía Asociación Asociación Ayeklauwn 


Dentro de estos ámbitos, el payaso realiza actividades de sensibilización como es el caso del proyecto “Escuadrón de payaseo” de Henyoka Clown y PNUD Colombia o los proyectos comunitarios y de Educación intercultural (“Atención a la diversidad en los PCPI desde la educación intercultural y las artes escénicas”) desarrollados por Asociación Ayeklauwn (https://ayeklauwn.wordpress.com) en colaboración con la Universidad de Murcia.
 

5. CONCLUSIONES

Frente a la pregunta: ¿Cómo reivindicar derechos humanos a través del arte del clown? La respuesta viene implícita en la función social propia del payaso. Hay que distinguir entre la labor  social del payaso, como el efecto o la acción de trabajar en la sociedad; y el payaso entendido como agente social, como la persona encargada de prestar ciertos servicios a la sociedad. Y en esta línea, en la prestación de servicios, distinguimos 4 tipos de payasos: comunitarios, humanitarios, rebeldes y socioeducativos. Cada uno de ellos trabaja de manera similar en favor del cumplimiento y la toma de conciencia de los Derechos Humanos como queda claro en las experiencias presentadas.
 

Autor fotografía: Daniel Pérez Sutil Flickr


En resumen, las prácticas y proyectos de payasos de tipo social favorecen y se posicionan en defensa de los Derechos Humanos, y pueden llegar a ser excelentes estrategias para crear conciencia y sensibilizar sobre las condiciones de vulnerabilidad presentes en diferentes situaciones.

 



REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Baffi, D.E. (2009). "Olha o palhaço no meio da rua!": o palhaço itinerante e o espaço público como territorio de jogo poético. (Maestría de Tesis). Campiñas: Universidad Estadual de Campiñas (UNICAMP), Instituto de Artes.

Berthold, M. (1974). Historia social del teatro. Madrid: Ediciones Guadarrama.

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Crowther, C. (1979). Payasos y payasadas. Bogotá: Voluntad Editores Ltda.

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Gondra, A. (2011). "Apuntes a ninguna parte. De la risa al llanto". Revista Sans Soleil – Estudios de la imagen. Núm.2, págs. 139-149.    

Jara, J. (2007). El clown un navegante de las emociones. (6ªed.). Sevilla: Proexdra.

Jordan, J. (2005). "Notes whilst walking on ``How to break the heart of empire". (Edición digital) European Institute for Progressive Cultural Policies. Recuperado en: enlace

Melara, M. (2011). "Arte popular, culturas híbridas y patrimonio inmaterial en el Salvador. El caso particular del payaso Chirajito". Apuntes. Núm. 24(2), págs. 208-221.

Nicoll, A. (1977). El mundo de arlequín. Estudio crítico de la Commedia dell ´Arte. Barcelona: Barral editores.

Oliva, C, y Torres Monreal, F. (2003). Historia básica del arte escénico. (7ª Ed.). Madrid:  Edic. Cátedra.

Parra de Párraga, E. (2012). "La inhumanidad de los derechos humanos. A la saga de los derechos humanos". Razón y palabra. (Ejemplar dedicado a: Comunicación y derechos humanos). Núm.81, pág. 15.

Pla, R. (2006). "El payaso Oficio y artificio". Pasen y Vean [exposición]: 18 mayo al 15 de octubre de 2006. Valencia: Museu Valencià d'Etnologia.

Sáinz Moreno, J. (1990). Cuaderno de Circo. Madrid: Gráficas Caro.

Salvat, R. (1996). El teatro. Como texto, como espectáculo. (3ª Ed.). Barcelona: Montesinos editor. Sierra León, Y. 82014). Relaciones entre el arte y los derechos humanos. Revista Derecho del Estado. Núm..32, págs. 77-100.

Rémy, T. (1945). Les Clowns. Paris: Bernard Grasset.

Ros, F.J. y Úcar, X. (2013). "Aportes para la definición, caracterización y expansión de un “Clown Socioeducativo”. En S. Torío López, O. García-Peréz, J. V. Peña Calvo, J & C. M. Fernández García (coord.). Crisis social y Estado del Bienestar: las respuestas de la Pedagogía Social. Oviedo: Ediciones Universidad de Oviedo.

Ros, F.J. y Úcar, X. (2014) "Arte, cultura y desarrollo humano: capacidad para sentir, imaginar y pensar". En Delgado, P.; Barros, S.; Serrão, C.; Veiga, S.; Martins, T.; Guedes, A.J.; Diogo, F.; Araújo, M.J. (Coordenadores). Pedagogia / Educação Social Teorias & Práticas. Espaços de investigação, formação e ação, págs.46‐52. Porto: Escola Superior de Educação do Politécnico do Porto.

 

[1] Fran Ros Clemente, Estudiante de Doctorado en Educación en la Universidad Autónoma de Barcelona. franciscojavier.ros@e-campus.uab.cat

[2] Real Academia Española. (1817). Payaso. En Diccionario de la lengua española (5.a ed.). Recuperado de: enlace.

[3] Real Academia Española. (1884). Payaso. En Diccionario de la lengua española (12.a ed.). Recuperado de: enlace .

[4] Real Academia Española. (1984). Payaso. En Diccionario de la lengua española (20.a ed.). Recuperado de: enlace .

[5] Real Academia Española. (2001). Payaso. En Diccionario de la lengua española (22.a ed.). Recuperado de: enlace 

[6] Real Academia Española. (1992). Clown. En Diccionario de la lengua española (21.a ed.). Recuperado de: enlace.

[7] Clon nos enlaza con la entrada de payaso. Se trata de un término inglés castellanizado.

[8] El augusto es un tipo de payaso en el que profundizaremos más adelante.

[9] Real Academia Española. (2001). Clown. En Diccionario de la lengua española (22.a ed.). Recuperado de: enlace 

[10] Oxford. Advanced learner´s dictionary. (2010). (8ª ed) Oxford university press, UK.

[11] Diccionario ilustrado. Vox. Latín. Latino-español. (2005). (21ª Ed.). Spes editorial. Barcelona.

[12] Diccionario Vox Esencial. Francés-español. (1991). Bibliograf S.A. Barcelona.

[13] Diccionario ilustrado. Vox. Latín. Latino-español. (2005). (21ª Ed.). Spes editorial. Barcelona. 

[14] Mateu, J. (comunicación personal, 7 de junio de 2012). 
 


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