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viernes, 23 de junio de 2017
Número 5
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pixel Educación Social y Personas con Discapacidades
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TRABAJO / LABORAL
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El trabajo con apoyo y la inserción laboral de las personas con discapacidad. Algunas aportaciones a partir de una investigación (1)
22/may/2006

Maria Pallisera. Universitat de Girona

El trabajo con apoyo constituye una alternativa efectiva para la inserción laboral de las personas con discapacidad y un espacio de intervención profesional importante para las educadoras y los educadores sociales. Este artículo introduce las características básicas de esta metodología, ubica el papel de los educadores sociales en estos servicios y presenta un estudio realizado recientemente con el objetivo de obtener información sobre los factores que inciden positivamente en el desarrollo de los procesos de inserción. Se comenta brevemente la metodología utilizada y se hace una aproximación a los resultados obtenidos, que nos permiten obtener información orientadora de las estrategias a seguir en las acciones educativas para mejorar el potencial ocupacional de las personas con discapacidad.



El trabajo con apoyo como metodología de inserción laboral en el mercado ordinario de personas con discapacidad. El papel de las educadoras y los educadores sociales en estos proyectos

La Ley de integración social del minusválido (LISMI, 1982) establece el modelo de servicios dirigidos a las personas con discapacidad todavía hoy vigente. En cuanto a la atención diurna, el centro de atención especializada y el centro ocupacional son los servicios dirigidos a las personas calificadas como no productivas desde la perspectiva laboral. El Centro Especial de Empleo (CEE) es la alternativa laboral que la LISMI plantea para las personas con discapacidad que se valoran como productivas. El CEE es una empresa en la cual prácticamente todos los trabajadores son personas con discapacidad que realizan diferentes actividades laborales y que mantienen una relación laboral con la empresa: tienen un contrato laboral y cobran un sueldo equivalente, como mínimo, al salario mínimo interprofesional.

Paralelamente a estos servicios, hay otras normativas que se supone que deben favorecer la inserción laboral de las personas con discapacidad en las empresas ordinarias. Así, la LISMI establece la llamada cuota de reserva, que consiste en que las empresas públicas y privadas que reúnan determinadas condiciones están obligadas a reservar un porcentaje de puestos de trabajo para personas con discapacidad. Actualmente esta cuota de reserva es de un 2% para todas las empresas que dispongan de más de 50 trabajadores.

La normativa que creó los CEE indicaba la necesidad de que estos se convirtieran en impulsores de la inserción laboral ordinaria de personas con discapacidad, facilitando dinámicas de paso de sus usuarios a empresas ordinarias de la comunidad. El tiempo ha confirmado que, en estos momentos, desde la gran mayoría de los CEE no se está produciendo esta inserción laboral en entornos ordinarios.

AcompañamientoActualmente, la inserción laboral de las personas con discapacidad en entornos ordinarios de trabajo se hace fundamentalmente a partir de unos servicios que responden a modalidades jurídicas diversas, pero utilizan una metodología común que se conoce como trabajo con soporte (TAS). El trabajo con soporte o apoyo consiste concretamente en ofrecer acciones formativas a colectivos con especiales dificultades de inserción, en hacer prospección en el mercado laboral para identificar puestos de trabajo y, posteriormente, realizar las inserciones y el seguimiento en el lugar de trabajo para facilitar a la persona con discapacidad los aprendizajes que le permitan desarrollarse correctamente en el puesto de trabajo. Se trata de un modelo que utiliza estrategias de formación para la inserción con la intervención de profesionales de la formación, expertos en el análisis del puesto de trabajo y en la formación en el puesto de trabajo. En este modelo, los profesionales de los centros de trabajo con apoyo ofrecen la ayuda necesaria tanto al trabajador con discapacidad como al entorno laboral que les acoge (agentes laborales y compañeros de trabajo).

Poco antes del año 1990 empezamos a encontrar en Catalunya las primeras experiencias que utilizan esta metodología, pero es sobre todo a partir del año 1995 cuando empiezan a crearse los servicios de trabajo con apoyo que se dedican a la inserción laboral de personas con discapacidad en entornos ordinarios que aplican este tipo de trabajo.

Actualmente, si bien es indiscutible que el volumen más importante de contrataciones de personas con discapacidad se debe a los Centros Especiales de Empleo, lo cierto es que se consiguen más inserciones laborales en empresas del mercado laboral ordinario gracias, sobre todo, a los servicios que aplican la metodología del trabajo con apoyo.

Aún así, todavía hoy estos servicios no disponen al conjunto del Estado ni a Catalunya de una normativa que regule el funcionamiento. Por esta razón, encontramos modelos organizativos muy diferentes. Ahora bien, a pesar de la diversidad, los equipos de profesionales suelen ser interdisciplinarios y cuentan con la presencia de educadoras y educadores sociales.


¿Cuáles son las principales funciones de las educadoras y educadores que trabajan en estos servicios?

Por una parte, hay unas acciones dirigidas a la intervención con la persona, que abarcarían, a partir del conocimiento de la persona con discapacidad, básicamente la formación de habilidades relacionadas con la actividad laboral que se debe desarrollar en el centro ordinario. Las habilidades laborales específicas variarán en cada caso, en función del sector profesional y la tarea concreta que se debe hacer. Paralelamente a ellas, se deben tener en cuenta las habilidades polivalentes relacionadas con el trabajo, así como las habilidades de relación interpersonal y las de carácter sociopersonal, que tienen un papel muy importante en el desarrollo del rol laboral. La mayoría de las veces hay que insistir en habilidades de la vida diaria, como aprender a trasladarse desde el domicilio al lugar de trabajo.

Apoyo laboralEl educador puede desarrollar un papel muy importante como mediador del proceso de enseñanza/aprendizaje que se haga para adquirir las tareas laborales específicas, desarrollando la instrucción directamente o bien, de manera indirecta, orientando a los compañeros de trabajo para que ellos mismos hagan esta función.

El seguimiento de la integración laboral de la persona con discapacidad se configura como una de las principales funciones de este profesional. Este seguimiento se hace habitualmente durante las primeras jornadas de trabajo mediante la presencia física del profesional, presencia que va desapareciendo a medida que algún compañero de trabajo asume las funciones de orientación y supervisión de la persona con discapacidad.

Por otra parte, hay unas funciones que hacen referencia a la acción educativa que se realiza con el entorno laboral. Estas funciones se desarrollan a partir del conocimiento del entorno laboral donde se producirá la inserción laboral y de las funciones específicas que desarrollará la persona en cuestión. El educador lleva a cabo básicamente acciones dirigidas a informar, sensibilizar y formar el entorno laboral. Así, realiza acciones dirigidas a los compañeros de trabajo para facilitar la aceptación de la persona con discapacidad: la información sobre las características del sujeto, la orientación de los compañeros de trabajo sobre cómo relacionarse con la persona con discapacidad... En definitiva, este profesional se convierte en la persona mediadora entre la persona con discapacidad y el entorno laboral que lo acoge, ejerciendo su acción con intensidad variable en función de las demandas del sujeto y del entorno.

ApoyoFinalmente, encontramos las actuaciones relacionadas con la intervención con la familia del usuario. La información sobre las alternativas de inserción y sobre la situación en la que se encuentra el usuario a lo largo del itinerario de inserción llega a ser básica para facilitar la colaboración de la familia en el proceso de inserción laboral de la persona con discapacidad.

El trabajo con apoyo, a pesar de ser todavía hoy una metodología poco conocida por los profesionales del campo socioeducativo, constituye una modalidad a tener presente como una alternativa real, posible y eficaz para conseguir la inserción laboral de las personas con discapacidad. Desde la perspectiva del desarrollo profesional, es un sector en el que las educadoras y los educadores sociales están trabajando desde hace tiempo, desarrollando desde tareas de intervención directa a actividades de gestión de los propios servicios. La experiencia con que cuenta el sector en Catalunya hace posible plantear búsquedas que nos permitan conocer no sólo cómo se desarrollan los procesos de inserción laboral de las personas con discapacidad, sino también ir más allá para adivinar cuáles son los elementos que favorecen o dificultan la inserción laboral del colectivo. A este aspecto nos referimos a continuación.


La investigación sobre el trabajo con apoyo como vía para conocer cómo mejorar los procesos de inserción laboral de las personas con discapacidad

El estudio de las experiencias de inserción laboral mediante trabajo con apoyo nos permite obtener información sobre cómo se llevan a cabo los procesos de inserción laboral de trabajadores y trabajadoras con discapacidad en entornos ordinarios de trabajo. Nuestro objetivo ha sido, concretamente, el análisis de los factores que favorecen los procesos de inserción, análisis que nos debe facilitar el planteamiento posterior de las orientaciones socioeducativas que inciden en la mejora del potencial ocupacional del colectivo y en la mejora y la continuidad de estos procesos.

En dos estudios realizados por nuestro grupo de estudio (PALLISERA et al., 2001, 2002) se percibe que el éxito o el fracaso (y entre los dos extremos, todos los matices con los que se puede valorar el sentido más o menos positivo de las inserciones) son consecuencia de la confluencia y la interacción de diversos factores: el apoyo de la familia, la formación previa y la realizada en el servicio de trabajo con apoyo, el seguimiento llevado a cabo en el lugar de trabajo, el propio entorno laboral, además de los recursos personales de los trabajadores, se configuran como los más importantes.

Con el objetivo de confirmar el peso específico de estos elementos favorecedores de los procesos de inserción en el mercado ordinario de personas con necesidades especiales, se ha llevado a cabo un estudio centrado en los servicios que realizan acciones de inserción laboral en el contexto de Catalunya. El objetivo de este estudio es contrastar con los profesionales de estos servicios las tendencias observadas en las investigaciones previas. Para recoger la información, se ha diseñado una entrevista semiestructurada, que se ha aplicado a responsables de los servicios y/o a las personas directamente relacionadas con los procesos de inserción laboral. InvestigaciónEn el período comprendido entre octubre de 2001 y febrero de 2002 se han visitado dos servicios de las comarcas de Girona, 15 de las comarcas de Barcelona y dos de Tarragona. Es necesario matizar que no se han visitado todos los servicios existentes, pero sí prácticamente la mayoría de los que constan en la base de datos de la que disponemos.

Nos gustaría remarcar que los servicios son muy diversos, tanto por los aspectos más específicos de su funcionamiento, como por los colectivos destinatarios de las acciones de formación e inserción. Con relación a la tipología de destinatarios, nos encontramos con servicios que trabajan con un único colectivo –entre estos, una mayoría trabajan fundamentalmente con personas con discapacidad psíquica–, pero también nos encontramos con servicios que trabajan con colectivos de personas con discapacidad motriz y otras con personas con problemas de salud mental.

En junio de 2003 tuvo lugar un seminario en que participaron 60 profesionales y los miembros del equipo de investigación con el objetivo de revisar las conclusiones obtenidas, matizarlas, aclararlas y añadir nuevos puntos de análisis y orientaciones para la práctica profesional. Seguidamente, aportamos de forma resumida las principales conclusiones fruto del proceso de trabajo.


Los factores favorecedores de los procesos de inserción laboral de las personas con discapacidad

A partir del trabajo efectuado, se confirman unas variables o elementos clave para el desarrollo de procesos positivos de inserción laboral; nos referimos a ellos a continuación: (2) 

  1. La familia como factor clave en los procesos de inserción laboral. La familia, y no sólo la persona del trabajador, se convierte en núcleo de atención. Se debe proporcionar información a las familias sobre los procesos de inserción laboral y sobre las posibilidades laborales de la persona con discapacidad. Es necesario establecer canales de cooperación conjunta entre la familia y el servicio para facilitar que los profesionales ofrezcan el apoyo necesario a las familias, ayudándoles a asumir expectativas realistas respecto a las posibilidades de integración social y laboral de sus hijos. Además, de esta manera se pueden establecer entre familias y profesionales los canales de cooperación en el diseño, organización e implementación de alternativas de normalización a todos los niveles. Se constata que debe establecerse cuanto antes la dinámica de trabajo colaborador con las familias.

  2. La formación, elemento básico para la inserción. La formación es básica para la inserción, tanto la realizada en el período obligatorio como la que se ofrece en el mismo servicio de inserción laboral. La formación en la educación obligatoria debería incluir contenidos relacionados con la orientación académico-laboral. Se ha constatado que en las empresas se valoran más las competencias sociales (comunicación y colaboración en el trabajo con otros trabajadores), las participativas (planificación y organización de tareas de manera progresivamente autónoma) y las metodológicas (resolución de problemas en el lugar de trabajo) de los trabajadores que las competencias técnicas. Así pues, la formación realizada debería potenciar el desarrollo de conocimientos y habilidades sociopersonales, además de los relacionados con el mundo laboral.

  3. El entorno laboral. Desde las administraciones públicas debería hacerse un esfuerzo mucho más contundente para favorecer de manera efectiva acciones facilitadoras de la contratación de personas con discapacidad en entornos ordinarios. Actualmente, lo que pone trabas a la inserción laboral de las personas con discapacidad no es tanto el incumplimiento de la normativa legal, sino el hecho de que la legislación actual favorece más la inserción en el sector laboral protegido, que en los contextos laborales ordinarios. Además, es necesaria la regulación del trabajo con apoyo, reconociéndolo como una alternativa más para la integración laboral de las personas con discapacidad.

  4. El acompañamiento laboral o el seguimiento del trabajador en el lugar de trabajo. Todos los servicios de inserción laboral, hasta aquellos que actualmente no asumen acciones de seguimiento, reconocen la importancia del seguimiento como elemento fundamental para facilitar la incorporación del trabajador en el lugar de trabajo y su posterior adaptación al entorno laboral; en este sentido, la decisión de realizar acciones de seguimiento no debe estar condicionada a priori por el tipo de discapacidad del trabajador, sino por sus necesidades y las características del lugar de trabajo. Una reivindicación clara de los servicios de inserción es la necesidad de poder dar respuesta a las demandas reales de soporte por parte de la empresa y del trabajador, respuesta que en estos momentos está condicionada por los recursos y la disponibilidad de los servicios.
     
  5. Los recursos personales de las trabajadoras y trabajadores. Se valora especialmente el hecho de que los trabajadores disponen de un buen nivel de habilidades sociopersonales. Las observaciones extraídas en el análisis de este apartado concuerdan con las orientaciones realizadas en el apartado sobre formación, en el sentido que se remarca la importancia del dominio de las relaciones personales, la comunicación, el hecho de saber estar en el lugar de trabajo y una serie de pautas de conducta que denotan la competencia social del trabajador.

ApoyoParalelamente a estos aspectos se constatan otras necesidades que hay que cubrir para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. Así, se pone en relieve que la inserción laboral es sólo un aspecto de la integración social; por este motivo, es necesario dar respuesta a las necesidades de participación comunitaria de las personas con discapacidad, más allá de su participación en el mundo laboral. En esta línea, es imprescindible la sensibilización de la población general –no sólo de los agentes laborales– de las posibilidades laborales y de la plena participación de las personas con discapacidad.

Refiriéndonos en concreto a los procesos de investigación, se hace necesario desarrollar procesos de investigación colaboradora con profesionales que participen en acciones innovadores de inserción laboral de personas con discapacidad. De la misma manera, es necesario implicar a todas las personas con discapacidad en las decisiones que afectan a su vida, desde su participación activa en la gestión de los centros o servicios hasta la implicación en los procesos de investigación.


NOTAS:

(1) Este trabajo ha sido parcialmente financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología a través del proyecto BSO2000-321. Han participado en esta fase de la investigación los investigadores siguientes: Dra. Montserrat Vilà, Dra. Judit Fullana, Dr. Paco Jiménez, Dra. M. Josep Valls, Montserrat Cardona, Joan Lobato, Maria Rius y Dra. Maria Pallisera (directora).

(2) El estudio realizado nos ha permitido extraer unas conclusiones diversificadas y exhaustivas, difíciles de sintetizar en este documento. Para obtener información más detallada sobre cada una de las dimensiones estudiadas, nos remitimos a los documentos siguientes, en cada uno de los cuales se profundiza en una de las dimensiones: VALLS, VILÀ, PALLISERA et al. (2002) sobre la formación y seguimiento en el lugar de trabajo; PALLISERA, VILÀ i VALLS (2003) para la dimensión laboral; VALLS, VILÀ i PALLISERA, en prensa, para la dimensión familiar.


Bibliografía

  • FULLANA, J.; PALLISERA, M. Y VILÀ, M. “La investigación sobre los procesos de integración laboral de personas con discapacidad en entornos ordinarios. Un estudio de casos cualitativo.” En Revista de Investigación Educativa, 21 (2003).
  • PALLISERA, M. [et al.] “Estudi sobre la integració laboral de personas amb discapacitat mitjançant el treball amb suport a les comarques de Girona.” En Suports. Revista catalana d’educació especial i atenció a la diversitat, 5 (1), (2001), 55-67.
  • PALLISERA, M. [et al.] La integració laboral de personas amb discapacidad intel·lectual límit anomenats “borderlines” a les administracions públiques de Catalunya. Diputació de Lleida. Associació Catalana Nabiu, 2002.
  • PALLISERA, M.; VILÀ, M. Y VALLS, M. J. “The Current Situation of Supported Employment in Spain: analysis and perspectives based on the perception of professionals.” En Disability & Society, 18 (6), (2003), 797-810. 
  • VALLS, M. J.; VILÀ, M. y PALLISERA, M.(2204) “La inserción laboral de las personas con discapacidad en el trabajo ordinario. El papel de la familia.” En Revista de Educación. MEC.
  • VALLS, M. J.  [et al.] “Estrategias para el acceso y entrenamiento en el puesto de trabajo de personas con discapacidades; aportaciones a partir de una investigación en el contexto de Catalunya.” En VERDUGO, M. A.; JORDÁN, B. (coord.). Hacia la integración plena mediante el empleo. INICO-Universidad de Salamanca, 2002, 201-215.

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